Por David García.

El batacazo en el Metropolitano del Barcelona fue absoluto. No solo defendió horriblemente mal, sino que no tuvo respuestas en ataque para poder recortar distancias. Porque sí, el gol estuvo bien anulado, aunque en ESPN te la pinten como un robo.

Todo en el fútbol puede pasar y este equipo de Hansi Flick ha demostrado ser bueno para las remontadas. Pero al mismo tiempo, es difícil no ver a este equipo concediendo ocasiones y goles. 

Más con un Atlético de Madrid que tiene futbolistas que pueden explotar esa faceta del juego: ir al espacio, correr en largo y aprovechar el juego a pocos toques.

Este Barca no tiene a ningún jugador de su zona baja en buen momento y habría que ver a qué nivel van a volver Rapinha y Pedri, que en este equipo son capitales para el juego ofensivo de Flick. 

Queda claro que la baja de Íñigo Martínez ha afectado en demasía porque en el cuadro culé no hay ningún zaguero jerarca en los duelos, que realmente domine defender a varios metros de su portería y que con la pelota tenga demasiada limpieza en la salida.

Todos los equipos con el mismo o más talento está temporada le han metido una tunda y en algunos casos inclusive no se lo han hecho pagar en el marcador. 

PSG, Chelsea, Atleti y hasta el propio Real Madrid que está en la miseria más absoluta, ha hecho ver mal a esa defensa destartalada azulgrana.

El Barca puede remontar porque tiene buenos jugadores, ataca bien y encuentra casi siempre la manera de hacer daño al rival. 

Pero en el contexto que se vislumbra, no lo veo logrando la hazaña porque como dije al principio, no le veo no concediendo y poniendo a sufrir a Joan García. Más si luego si el propio Joan comete errores de principiante cuando llegó a ser el salvavidas de esa defensa de papel. Gracias y hasta la próxima.