
Por David García.
Salvo los primeros 30 minutos, el Barcelona tuvo otro paseo militar frente al Mallorca. No sufrió gran cosa en el partido y luego del segundo gol de Lamine Yamal, al juego le sobraron por lo menos 20 minutos.
Pero otra vez volvió aparecer Lamine. No fue el gol que quizás abrió la lata para los culés, pero inclusive cuando da sensación de que no está en su mejor nivel, marca, asiste o deja alguna jugada vistosa.
Este chico te podrá caer mejor o peor – no es santo de mi devoción – pero la realidad es que esta temporada y la pasada, fue y es un futbolista importante, que rindió bien y al que todavía le queda potencial por explotar.
El Barca de Flick tiene ciertas lagunas debido a su fragilidad defensiva, pero con el nivel de los rivales, esta capacidad de Lamine para aparece aún y cuando no se le ve del todo fino y que el equipo le responde aún sin Rapinha, pues tenemos el cóctel perfecto para ver a este equipo campeón de Liga.
Yamal sigue callando a sus haters en dónde vale, en el campo y no afuera como a principio de temporada en dónde parecía que hablaba mucho y trabajaba poco.
Ahora esa dinámica es distinta y con toda la combinación de factores positivos expuestos más arriba en el texto, no veo cómo este equipo culé no se vaya a llevar está Liga. Gracias y hasta la próxima.
