Por David García.

El América recientemente ha hecho dos cosas bien: echar a Diego Ramirez de la dirección deportiva del equipo y, por fin, lo que cuentan diversas fuentes, cerrar de una vez por todas el fichaje de Raphael Veiga del Palmeiras.

Yo a este futbolista no lo conozco, pero como dije en textos anteriores, si lo pidió André Jardine y cree que es el jugador que necesita para darle un salto de calidad a sus Águilas, bienvenido sea. 

Curiosamente todo se destrabó una vez corrieron a Ramírez del club. Probablemente lo tendrán ahí llevando las aguas o haciendo otras cosas, pero por lo menos han visto que es uno de los grandes problemas para la construcción del equipo y el buen funcionamiento de este.

Porque no solo gastó dinero a lo tonto, sino que lo hizo en jugadores malos, que no tiene el perfil que quiere tu técnico y que para sacarlos es un problema por edad, contrato y su capacidad dentro del campo. 

Ya anteriormente se escucharon números de que Ramírez quería que Jardine se fuera y por eso contrataba a los jugadores que contrataba, para torpedear el trabajo del CT del brasileño, Pero por fin el dueño del América puso orden y echó del equipo a ese pelele.

Por fin Azcárraga se puso del lado del mejor entrenador que ha tenido su equipo en la historia y decidió dar luz verde a un jugador que es de su grado, que lo conoce y que cree que puede ocupar el lugar de Diego Valdés en el equipo. 

Es una buena noticia porque se podrá volver a jugar a lo que se jugaba en el tricampeonato – especialmente en los primeros dos títulos – y tener a un jugador que elevará el talento de la plantilla. 

Por fin la coherencia reinó en el América y las cosas pueden pintar mejor en la parte importante del campeonato. No creo que se logre el título, pero por lo menos podrán competir algo mejor. Gracias y hasta la próxima.