Por David García.

El Barcelona es una mediana como equipo. Ganará los partidos que tenga que ganar como hasta ahora, pero contra los rivales más importantes del continente perecerá de fea forma como ante el Chelsea. 

Frente a Slavia en Champions League volvimos a ver lo que es esté Barcelona: un equipo que sabe hacer goles, genera situaciones importantes en la portería rival y tiene una gran capacidad para remontar resultados adversos.

Sin embargo, es un equipo que da muchas facilidades en defensa con su línea adelantada, hay futbolistas que no son ni la sombra del año pasado y otros el nivel no les da más que para ser un buen jugador de rotación. 

Obviamente este Barcelona no está para ganar la Champions League. En el mejor de los casos para clasificar a los octavos de final de forma directa – más viendo el calendario y la combinación de resultados que tuvo y dar pelea en esa fase y ver para que les alcanza. 

De momento, PSG y Chelsea, que han sido los rivales más potentes a los que se han medido, les han pasado por encima a los culés sin mucha manera de meter las manos. 

En definitiva, ganará los partidos que tiene que ganar, perderá contra las potencias y competirán en los juegos que se vean más parejos en el torneo. 

Es un Barca bastante más normalito que el del año pasado y todo hace indicar que Hansi Flick, pase lo que pase, gane lo que gane, saldrá por la puerta porque su fórmula ya se está agotando. Gracias y hasta la próxima.