Por David García.

Tampoco me voy a esconder en este caso: en principio yo creía que la llegada de la Pantera Zuñiga era una buena idea para el América. 

Venía de realizar un gran torneo con los Xolos marcando 12 goles, cubriendo una necesidad que había en el equipo de fichar a gente con gol y darle alguna opción más a André Jardine. 

Me equivoqué, evidentemente. La Pantera Zuñiga, nada en contra de él, no es una cosa ni la otra. Se ve lo limitadisimo que es como jugador por dotes técnicos e entendimiento del juego, que solo está para empujar balones y de meterle muchos huevos a la hora de disputar el esférico. 

Tiene mucho mérito lo de Zuñiga de haber llegado hasta donde está a pesar de sus limitaciones y obviamente las lesiones fueron un lastre para él el semestre anterior, pero no ha sido parte de la solución.

No sé ha podido mantener sano, no es un perfil que aporte a lo que propone el entrenador y por el costo tomando en cuenta edad y las políticas de esta directiva, pues ha sido un fichaje ruinoso en el que solo se puede señalar a una persona: Santiago Baños. 

Desde arriba saben que lo del semestre anterior con los fichajes fue una vergüenza por lo que gastaron y lo que llegó al plantel y si la cosa va mal, nadie tocará a Jardine porqué tiene el crédito suficiente para en el corto plazo soportar lo que sea. 

Ahora le buscan salida a un futbolista poco rentable, de cualidades inferiores y que les permitirá por fin cumplirle una petición más que merecida a André con el tema del enganche. 

Raphael Veiga es el nombre que suena para ocupar el lugar que dejó Diego Valdés y aunque yo no conozco a este futbolista, se hablan maravillas de él y si Jardine lo conoce, yo simplemente confío.

Pero viendo como actúa esta directiva, cualquier cosa me espero que hasta por un tema de egos, corran al entrenador como ya habían filtrado a la prensa días atrás. Otra más de esta dirigencia que será histórica no por méritos propios y si recordada como una de las más ridículas del Club. Gracias y hasta la próxima.