Por David García.

Nuevas fórmulas

A nadie puede sorprenderle. Este ha sido el modus operandi de esta directiva del Club América durante mucho tiempo y tenemos que asumir que aquí no vendrá ninguna cara nueva, por lo menos antes del inicio del torneo. 

Tendrán que competir con los mismos once cabrones – como decía John Benjamin Toshack – y aquí ya será responsabilidad del entrenador – André Jardine – de arreglar con su ingenio táctico y manejo de grupo, el cagadero que tiene ahí Santiago Baños.

¿Cómo lo puede lograr Jardine con el mismo grupo que fracasó en 2025 y que en el último torneo quedó eliminado en 4tos de final? Pues buscando variantes y nuevas maneras de acomodar o hacer buenas combinaciones en el once para construir un América más dominante en el campo.

Si se va a tener que comer a algunos con los que no cuenta pero no se los van a sacar – como Dávila – ponerlos en un puesto en dónde pueda rendir mejor e intentar sacarles algo por el bien del colectivo. 

O por ejemplo no dejar en el banquillo a Brian Rodríguez cuando está en un buen momento goleador en fase regular para meter a la Pantera, Alexis Gutierrez y meter a la fuerza al francés Maximin por izquierda, cuando ya no es ni la sombra de lo que llegó a mostrar en la Premier League.

Seguir confiando en delanteros que no producen ni pelean como deberían en el campo como Rodrigo Aguirre o no terminar de confiar en Ramón Juárez para darle prioridad a las jerarquías y meter a Lichnovsky que te terminó costando una eliminación.

O no apurar los plazos o los tiempos con Henry Martín, a pesar de que el futbolista quería jugar, para que entré 70 minutos de un juego y después no pueda volver hasta tres meses. 

Es a lo que todos nos tenemos que agarrar porque los incompetentes de pantalón largo no hacen bien su trabajo, todo lo hacen tarde y lo que hacen al final del día en la mayoría de los casos lo hacen mal, en el terreno de los fichajes. 

Una directiva que tiene un crédito que no merece, gracias a un entrenador que no estaba entre las primeras opciones y que hasta antes del tricampeonato, en seis años de gestión y después de más de 100 millones de dólares gastados, solamente habían conseguido una Liga y una Copa, torneo que por cierto ya no existe. Gracias y hasta la próxima.