
Por David García.
El Real Madrid mereció ganarle al Alavés. Lo hizo por un marcador apretado de 1-2 marcado por el trabajo, compromiso y ganas de sacar adelante la situación que demostraron los futbolistas tras los mensajes de ultimátums que había encima de su técnico, Xabi Alonso.
Creo que este nivel mostrado no basta para poder aspirar a grandes citas, pero por lo menos en La Liga debería de darle para competir hasta el final, porque el nivel es más o menos parecido a este Alavés.
Lo más destacable del juego del Real Madrid, más allá del compromiso y las ganas de hacer lo que pedía el partido y la táctica del entrenador, fue que Rodrygo marcó por segundo encuentro consecutivo, que Mbappe mantiene su paso goleador a pesar de sus molestias físicas y que Courtois respondió cuando se le requirio.
Le falta mucho en lo que se refiere a la construcción del juego con la pelota frente a equipos que se te cierran muy atrás y que inclusive le meten un poco más de velocidad a la presión, pero es una buena forma inicial para intentar por parte de la plantilla, salvar la continuidad de Xabi Alonso en el banquillo.
Sigue habiendo decisiones cuestionables del técnico, Pero al final, visto como se ha desarrollado el encuentro, es entendible que mantuviera tanto a Vini viendo el juego tan malo que estaba dando y que Mbappe, tras su gol, se la pasó caminando y presionando con la mirada.
No es suficiente en cuanto a lo futbolsitico lo mostrado hoy por el Real Madrid, pero la actitud, el trabajo, las ganas de pelear y correr, es un inicio aunque básico, positivo para ver si el tolosarra puede levantar la situación.
Por lo menos parece también que sus futbolistas se han dejado de niñerias y creen nuevamente en el discurso de su estratega. Gracias y hasta la próxima.
