Por David García.

Estoy muy decepcionado de Xabi Alonso en el Real Madrid. No solo porque ahora los resultados no llegan, sino porque el juego de su cuadro madridista está siendo muy pobre desde hace algunas semanas. 

Su Madrid se ha visto incapaz de superar los planes de partido del rival, su elección de jugadores no suele combinar bien y por lo general sus cambios suelen llegar tarde ni tampoco tienen un gran impacto en el trámite del juego. 

Ya no podemos agarrarnos a que Mbappe condiciona todo, a qué la combinación del francés con Vinicius y Bellingham tampoco es la mejor ni que es muy difícil quitarlos porque eso supone un problema. 

Hay que poner ya la vista en el técnico porque el Real Madrid está jugando mal porque Alonso está tomando malas decisiones y colocando a los suyos en pésimas condiciones de ganar. 

No está ganando los partidos que debe ganar, ni siquiera los está dominando y ahora todos los futbolistas se están viendo mal en el campo.

Da oportunidades a quien no debe – como a Rodrygo – se arrodilla contra las estrellas y solo tiene mano dura con aquel que está debilitado ante la directiva. 

Todo ese cúmulo de cosas ha provocado que el vestuario le pierda el respeto, que la directiva lo vea de manera sospechosa y que la afición empieze a creer que es más otro Lopetegui que un potencial Mourinho.

El Elche le tocó la pelota de forma fea, Courtois tuvo que sacar su versión historia de Champions y arriba el equipo volvió a verse muy nublado y con serios problemas para terminar jugadas de cierto peligro. 

Lo único bueno de la pantanosa noche de Leche fue que logró rescatar un punto y que Xabi se acordó de que Gonzalo puede ser un recursos para ciertos momentos. No para titular, pero si que pueda darle otra cosa como presencia de área, juego por alto y opción a Mbappe de salir del área. 

La culpa es de Xabi Alonso y ha este ritmo no llegará a diciembre si continúa traicionándose a sí mismo y sigue tomando decisiones raras y gestiones contradictorias. Gracias y hasta la próxima.