
Por David García.
Kylian Mbappe es un gran goleador. Un buen jugador, pero mejor goleador que futbolista. Es probablemente su mayor virtud sobre el campo y aunque ya no es autosuficiente como antes, siempre logra encontrar espacio para rematar y en muchas ocasiones, puntería para mandar la pelota al fondo de la portería.
El crack francés lleva ya 18 goles en la presente temporada – 13 en La Liga – y ha convertido en los últimos 8 juegos, siendo el arma letal del cuadro de Xabi Alonso que se ha mostrado fiable, constante y muy regular en la campaña, gracias a los tantos de Mbappe.
Si bien Kylian luce más cuando el Madrid funciona en términos generales en lo colectivo, es un jugador que no falla a su cita con el gol porque tiene instinto, el valor de la insistencia y la terquedad para buscar siempre posición de remate.
Frente al Valencia el Real Madrid ha jugado probablemente su mejor partido de la campaña. Fue un vendaval en materia ofensiva y en defensa prácticamente no sufrió nada.
En ese contexto tan favorable, Mbappe anotó dos goles y debió irse por lo menos con otro más, si es que ese penal sobre Carreras no se lo deja a Vinicius, que a la postre terminaría fallando.
Con esta seguridad en el plan grupal, con este estado de gracia en cuanto al gol de Kylian Mbappe y con la subida de nivel de otras estrellas como Jude Bellingham, se ve casi imposible que este Madrid pierda La Liga con este Barcelona mermado por lesiones y que se ha visto tambaleante en casi todos los partidos.
Si bien el Valencia no es un parámetro para decir que este Real Madrid versión Xabi Alonso ya está imparable para todo, ya que se encuentra en los últimos lugares de la tabla y huele a equipo de segunda, y quizás el Liverpool tampoco lo sea a media semana por la racha de malos resultados en el último mes, este equipo merengue es mucho más estable que el año pasado y se ve que todos están comprometidos a una misión está temporada viendo la deriva de la pasada.
Porque las jerarquías están mucho más definidas, el equipo se ve mejor trabajado y un Kylian Mbappe que se le ve más cómodo sabiendo que es la estrella clara del proyecto aceptado así por todo el entorno.
