Por David García

El partido del América fue lamentable. Ganando de último minuto ante posiblemente el peor equipo del torneo como el Puebla, de local, teniendo que remontar y con polémica arbitral.

Le faltó mucha magia al fútbol ofensivo del equipo de André Jardine pero me parece que el DT brasileño hizo lo que tenía que hacer: meter a lo mejor que tenía disponible y probar a Brian Rodríguez y al francés Saint – Maximin juntos. 

Especialmente después de la zarandeada que te metió Cruz Azul debido a sus malas decisiones en términos generales y su cuerpo técnico en todos los sentidos, que ya se mencionaron mucho en textos anteriores.

Más allá de las lesiones y de los arreglos obligados que tuvo que hacer André para salir frente a La Franja, no puedes ir hasta las últimas instancias o apelar a la épica para vencer al Puebla. 

Por lo menos se esperaba que el partido fuera más plácido para los Azulcremas y la única variante que mostraron fue buscar profundidad en la izquierda con Brian quien sigue estando en un buen momento, a pesar de su inconsistencia en ciertas jugadas.

Pero no quiero ser prisionero del momento. Este movimiento es algo que le veníamos pidiendo mucho a Jardine a lo largo del torneo y creo que merecen tanto Brian como Maxi, otra chance de estar juntos de inicio en el campo.

Primero porque seguramente no hubo demasiado margen para trabajarlo, segundo, porque Maximin no se vio mal en esa zona y dió el pase del triunfo para el remate de Ramón Juárez y tercero, porque Mazatlán es un equipo que se presta para ser alegres arriba y no preocuparse tanto por la cuestión defensiva.

Mucho que mejorar y funcionamiento decepcionante de las Águilas, pero trabajar ganando y desde el segundo lugar de la tabla, es mucho más fácil intentar perfeccionar detalles para la Liguilla. Gracias y hasta la próxima.