El Barcelona empezó bien su camino en la Champions League gracias a Marcus Rashford. El delantero inglés llegó a St. James Park y con dos grandes goles – especialmente el segundo – le dió los tres puntos a un cuadro culé que le faltó inventiva, mucha creatividad y capacidad para crear peligro sobre la portería del Newcastle.

Un Newcastle que compitió bastante bien el primer tiempo pero con los dos golpazos de Rashford, poca capacidad de respuesta tuvieron al frente para poner en predicamentos a Joan Garcia.

El Barcelona también dejó en evidencia que sin Lamine Yamal no tiene demasiadas armas ofensivas para generar estrés en las defensas rivales. 

A Lewandowski se le nota cada vez más la edad y Rapinha se siente solo en esa responsabilidad de tener que marcar diferencia en cada acción. 

Pero a nivel colectivo el Barca de Flick mostró madurez tras unos 20 minutos iniciales defectuosos ante un Newcastle que se fue con todo arriba, emparejaron, llevaron el juego a su terreno, encontraron los goles y después manejaron los últimos minutos con maestría, gracias a Pedri que fue un todo campista y con eso no pusieron en predicamentos el resultado. 

Buena victoria del Barcelona en una cancha complicada, que aprieta mucho y que llegaba a este partido con bajas importantes y que sin Lamine Yamal no hay mucha diversión que digamos, pero para eso llegó Rashford que cumplió cabalmente. Gracias y hasta la próxima.