
Merengue dulce
El Real Madrid ha tenido un gran inicio en La Liga. Tres victorias en tres partidos para el equipo de Xabi Alonso que si algo demostró en los mismos, es que por lo menos tiene más señas de jugar como un bloque a diferencia del año pasado que dichas señas brillaron por su ausencia.
Si bien en dos de esos tres encuentros apenas pudo ganar por lo mínima, realmente los resultados nunca corrieron un riesgo real y hasta supo sobreponerse a una situación adversa como lo fue el encuentro contra Mallorca.
El Madrid con Alonso se nota que busca hacer una presión arriba con más orden, en dónde todos los jugadores muestran una actitud positiva y de momento en ambas facetas del juego el cuadro blanco ha logrado ser mejor que sus rivales. Anotando 6 goles y solo recibiendo uno en contra.
No es tampoco una situación como para escribir un libro por la entidad de los equipos, pero tuvo un mérito teniendo en cuenta de dónde se venía, del contexto de los juegos planteados por los rivales y de cómo comenzaron Barcelona y Atlético de Madrid que tampoco contaron con un inicio muy pesado.
Fuera en agosto
El Atlético de Madrid de nueva cuenta deja mucho que desear. El cuadro de Simeone volvió a ser ese equipo blando en las áreas que ha Sido por lo menos en el último lustro que le ha impedido ya inclusive competir bien contra los de media tabla para bajo.
En ataque le cuesta mucho generar con cierta regularidad, claridad y atrás es una verbena en dónde hasta con muy poquito, le hacen mucho daño y lo ponen contra las cuerdas muy pronto en los partidos.
La realidad es que para el dinero que sigue gastando el club Colchonero en fichajes, ha construido una plantilla muy mediocre con respecto a otros años y la verdad es que dudo mucho que aspire a algo serio está temporada.
Más viendo el inicio dónde no ganó un solo juego y probablemente hizo méritos suficientes para perder los tres. Es crudo pero muy real: el Atlético de Madrid ya perdió La Liga y apenas estamos entrando a Septiembre, y Europa, para ellos, jamás será un lugar donde consolar las penas.
El fantasma de Negreira
Lo que sucedió en Vallecas fue una cosa grotesca. Que se jugara sin VAR más de una hora y que se le concediera ese penal a Lamine Yamal, sólo siguen acrecentando las sospechas presentes: que el Barcelona pagó a Negreira para adulterar la competición.
Es una cosa que no se puede explicar más, tomando en cuenta que estamos hablando de una de las tres mejores Liga de todo el mundo en términos futbolísticos, y que estás cosas solo suceden con un equipo y que todo caiga a favor, ante la duda.
Normal que el fantasma de Negreira siga rondando por ahí y que más equipos de La Liga española están hartos de un club que parece que hace lo que quiere con la competición y todo se les acomoda a modo.
De fútbol hay poco de qué hablar porque la realidad es que el Barcelona ha dejado mucho que desear. Debió perder contra el Rayo Vallecano porque le pasaron por encima teniendo a su portero como figura, tuvo que remontar un 2-0 ante un recién ascendido como el Levante y al Mallorca en la fecha 1 le pegó un atraco descomunal de estos para poner en el museo de los horrores.
Normal que Flick se moleste con sus futbolistas por qué en el tema de actitud, de juego y de reacción ante la situación, han dejado que desear sobre todo en el partido más reciente. Muy feo en general el inicio del Barca. Gracias y hasta la próxima.
