Vinicius Jr genera un amor – odio inclusive entre la afición del Real Madrid. Saben que es un futbolista de grandes condiciones, que ha sido decisivo en momentos importantes en temporadas y que ha demostrado su amor por el club con buenas actuaciones en diversas ocasiones.

Sin embargo lleva ya un buen tiempo comportándose como un cretino. Alguien que tiene sus preocupaciones e intereses enfocados en otras cosas menos en el campo de juego y eso, lo afecta a él, al Madrid y a la opinión pública que se tiene de él, no sólo de los que le odian, sino de su propia gente. 

En 30 minutos lo dejó muy en claro frente al Oviedo, sobre esta dualidad: sabemos que es muy bueno y en un par de chispazos resuelve todo, pero que se enfrasca en cosas innecesarias y que él mismo provoca al tener enemigos imaginarios por todos lados. 

De hecho, entró muy mal partido. Con cero actitud, son ganas de correr y hasta fingiendo faltas en el área muy burdas en dónde el árbitro lo cachó en la trampa y no tuvo más remedio que amonestarlo.

Después de esa amarilla se enchufó y consiguió facturar su gol y esa gran asistencia a Mbappe sobre todo por el esfuerzo que pone para recuperar el balón y de hacer después lo que pedía la jugada.

Parece ahora que Vinicius es un problema para el Real Madrid. La sensación generalizada que hay es que no va a renovar y al solo quedarle dos años de contrato, parece que se marchara gratis generando un panorama sombrío en la directiva de Florentino Pérez.

Igual y esto es lo mejor de acuerdo al rendimiento, al rumbo que ha tomado la carrera de Vinicius y de que en el Madrid la estrella es y será Mbappe y que el brasileño ya jamás volverá a ser lo que era. Un antes y un después en el arribo del francés a su vida. 

Pero lo que si es que si sigue en estos extremos, difícilmente volverá a ser titular con el cuadro merengue. Gracias y hasta la próxima.