
Por David García
Categórico
El América consiguió una victoria de categoría en el volcán. Por el rival, el escenario, el momento del equipo y la reacción que tuvo al gol inicial de Brunetta. Fue paciente, nunca bajó los brazos y después pudo ampliar el resultado. A partir de aquí puede volver a lo de antes. Resultado top. Muy top del equipo de André Jardine, que marcó el camino con su dirección de campo.
Sin embargo, sus cambios, ante la mirada de un aficionado común, sí fueron extraños. Sacar del campo a Fidalgo y Brian – dos de tus mejores elementos – y mantener a Zuñiga que tuvo una calamitoso partido, a falta de media hora y con un solo gol de ventaja, iba a marcar mucho al DT brasileño si el resultado no se concretaba.
Porque además renunció a la pelota muy rápido. Decidió sufrir desde muy temprano quedándose muy atrás, regalando protagonismo a Tigres y viviendo de una jugada. Que al final cayó a su favor con esa jugada de Zendejas y el autogol de Nahuel.
Pero le salió todo. A pesar del asedio final de Tigres, pudo aguantar y cuidar muy bien su ventaja de dos goles, algo que en otros momentos, no le había salido de la mejor forma. Ante los hechos, las sensaciones poco importan, porque además, fueron buenas, de acuerdo de donde se venía. Perdóname Jardine.
Los héroes de la noche
Dagoberto Espinoza fue el hombre del partido. Bien en defensa, en ataque era la única válvula de escape del equipo para pisar el área y no cometió errores groseros como en otros momentos que costaron goles en contra. Bien el canterano ante un rival y escenario exigente.
Parece además que este fue su partido de graduación. Había desaparecido de las alineaciones el torneo pasado tras encadenar actuaciones defectuosas ante equipos de esta entidad y ahora, parece que será complejo volver a ver a Kevin Álvarez en el once con estos partidos de Espinoza.
Por su parte el Chiquito Sánchez con sus dos goles marcó el camino. Volvió al rol en dónde más cómodo se siente que es más de llegador sin involucrarse tanto en el armado de la jugada y brilló.
Este es el Sánchez que quiere la gente y un América que desembolsó las perlas de la virgen por tenerlo en la plantilla y hasta ahora no habíamos visto esta versión de un Chiquito que se hizo grande frente a Tigres.
Lo preocupante
América no tiene un 9. Un mato. Del área. Un jugador que en momentos clave ayude a ganar partidos gratis y a no tener que sufrir ni trabajarlos tanto. Hoy no está esa pieza diferencial y las esperanzas se pondrán en Saint – Maximin.
Henry no está por las lesiones – parece que ya no va a volver – Zuñiga no tiene el nivel, Aguirre fue un ‘one season wonder’ y Brian Rodríguez no es un goleador. Mientras que Dávila está buscando residencia en otra ciudad porque ya nadie lo quiere en Coapa.
Veremos, porque si bien la victoria fue categórica vs Tigres, la conseguiste por un doblete de un centrocampista y un autogol del arquero rival. Si la cosa va a estar igual que el certamen pasado, lo mejor es ser fuertes atrás y arriba ya se encontrarán los goles. Gracias y hasta la próxima.
