
No valió para nada
El segundo tiempo estuvo prácticamente de regalo. Fue un tiro al blanco para el Barcelona que tuvo toda la pelota, dominio territorial y ocasiones de gol sobre un Mallorca destruido por el arbitraje al perder a dos futbolistas por expulsión, de recibir un gol en contra que no debió subir y de literalmente el árbitro – sicario culé – Munuera Montero, fuera a regañar a Jagoba Arrasate por protestar algo obvio y evidente.
Esos 45 minutos de nada te sirven para sacar conclusiones porque el cuadro de Jabsk Flick vivió todo el tiempo en campo contrario, con facilidades para recibir y un Lamine Yamal que vivió en un entrenamiento para ir calentando su pierna izquierda para la temporada.
A pesar de ello el Mallorca se fajó los pantalones, se plantó con personalidad y evitó una goleada escandalosa en un encuentro que estaba puesto para mandar un mensaje por parte del sistema y relato mediático, muy claro, de que se rindan, que no tendrán chances de competir y que por lo civil o criminal el Club protegido por el entorno es el Barcelona.
Exageración
Dos expulsiones de risa, una roja perdonada a Rapinha y un gol que no debió subir el marcador. Así empezó el Barcelona está temporada en La Liga. Una exageración arbitral que tuvo una actuación a beneficio de obra de un Barca descarada y que no necesita.
Para tomar mayor perspectiva del atraco solamente en el primer tiempo, el Barcelona cometió una falta más que el Mallorca, y solo recibió una tarjeta amarilla, mientras que los mallorquines tuvieron dos rojas y 4 amarillas.
Algo exagerado inclusive para el ojo más probarca. En lugar de ello en la transmisión de ESPN hicieron oídos sordos y desviaron la atención señalando problemas técnicos en su transmisión. Hasta el relato, subvencionado por Laporta, quiere que los culés ganen otra vez.
Inercia
Pues el Barcelona – si podemos hablar algo de lo futbolístico – sigue en la misma sintonía de la temporada pasada: concede mucho atrás y toma riesgos, pero mantiene la misma pegada a pesar de la baja de Lewandowski y los rivales brillan por su ausencia en ese apartado del juego.
Difícil medir también los merecimientos en una victoria marcada por el arbitraje en dónde el juego se acabó a los 20 minutos y todo fue de cara para un Barcelona que se dedicó a controlar el juego y a practicar tiro al blanco.
El Barca anda bien. En esta Liga competirá hasta el final porque es muy superior a la mayoría y porque el sistema arbitral está a su favor descaradamente. Habrá que ver si el Real Madrid está algo bien para que exista cuento. Gracias y hasta la próxima
