El América no pudo pasar del empate frente a Portland  Timbres en el tercer encuentro de Leagues Cup, y si bien el fracaso ya se había consumando y este partido no servía para nada, volvió a dejar una serie de cosas y sensaciones muy malas por parte del equipo de André Jardine, que tuvo que ir otra vez a los penales para rescatar el juego.

Lo primero es que este América no pudo ni siquiera contra 10. Jugó más de una hora en superioridad numérica y el conjunto americanista fue incapaz de ganar en los 90 reglamentarios.

Tuvo que echar mano Jardine de los titulares para el segundo tiempo y apenas pudo rescatar la igualada frente a un equipo replegado, sin el balón y que solo le valía el contragolpe. De igual forma pudo ganarlo porque tuvo situaciones límite en esas jugadas largas en dónde las Águilas por poco y lo pagan caro.

El América es un equipo muerto. No juega bien al fútbol, el entrenador no encuentra soluciones tácticas a la crisis, la planificación de la plantilla ha sido un desastre y hay varios jugadores que o están mal o salen andando al campo con muy poquito amor propio.

Yo no sé si saldrá Brian Rodríguez, pero es una situación que debería definirse a la brevedad porque ya vuelve la Liga MX y este América no está para seguir perdiendo puntos, tiempo ni esfuerzo, en jugadores que no quieren estar y que ya no formarían parte del proyecto.

Además, hay otros que deberían estar en la rampa de salida pero no lo están porque nadie los quiere, el mercado saben que son unos muertos en vida y que cobran un salario desorbitado para lo que hacen en el terreno de juego que es tocarse ahí abajo.

La cosa está brava en el América porque huele a fin de ciclo, a una plantilla acabada y que con un par de retoques ya no va a mejorar y con un entrenador que está muriendo con constantes ataques de técnico en dónde por una gran Liguilla, que fue la del tricampeonato, se cree que está por encima del bien y del mal haciendo modificaciones que ni el entiende.

Veremos qué sucede pero ya le digo al Americanismo que el 2025 terminará como empezó: son títulos, llenos de fracasos y con un equipo que fue histórico, pero todo eso ya se lo ha llevado el viento. Hay que fichar, pero no hay dinero, y lo que había, se los gastaron en cuatro apuestas que a ver como sale la última del francés. Gracias y hasta la próxima.