
Vuelta la normalidad
Chivas no fracasó en esta Leagues Cup. Esa es su realidad y tiene casi una década viviendo en el fango y oscurantismo en el que te hunden los malos resultados. Pocos oasis ha tenido el Guadalajara por el camino tras la etapa de Matías Almeyda que ya estoy cae en la más triste resignación hasta de su propia afición – por lo menos parte de ella – en dónde ya no son capaces de llamar a su Club grande porque la palabra fracaso no entra dentro de su vocabulario. Todo esto debido a las derrotas, humillaciones y ridículos concretados a través del tiempo en diferentes competiciones, ya sean caseras o internacionales. Es lo que hay y difícilmente saldrán de ahí. Aunque Milito tiene una buena idea de equipo, los refuerzos fueron los adecuados y hay un ímpetu diferente. Pero no les alcanzará para mucho más que la mayoría de torneos pasados.
En caída libre
El América sigue igual que hace un mes. Pierde más de lo gana y Jardine no encuentra la forma de recomponer el camino. Para colmo, la directiva no le ayuda renovando la plantilla y contratando a jugadores de peso que lleguen a rendir desde el día uno. Además de eso, se habla que las Águilas pueden seguir perdiendo futbolistas importantes en lugar de sumar, con el tema de Brian Rodríguez. Saint Maximin está al caer y habría que ver cómo sale una apuesta muy costosa para Coapa. De momento el cuadro americanista tiene que enfrentar su último cotejo de Leagues Cup, en dónde no se juegan nada y están eliminados en fase de grupos. Un nuevo fracaso internacional para un técnico que ya es historia viva del Americanismo, pero que internacionalmente no ha hecho más que fracasar e ir en caída libre en el 2025.
Lástima dolorosa
Cruz Azul ya lo único que provoca es lástima. Si bien hace algunas semanas se coronó en la Concachampions, internamente hicieron todo lo posible por destruir lo que parecía que había construido Vicente Sánchez y aunque los movimientos de mercado tanto de jugadores como de técnico se veían atractivos, el comienzo de La Máquina ha sido muy incierto y hace unos días parecía que todo podía saltar por los aires, más con el tema extra cancha de Alonso y Giakoumakis. Lo de los cementeros es hasta más ridículo que de los dos anteriores por la inversión y la confianza en el entrenador que firmó uno de las vergüenzas más sonrojantes de la historia del Cruz Azul y del fútbol mexicano. Perdiendo por goleada sin competir y luego empatando dejando una imagen más aceptable, en comparación tras lo visto frente a Seattle con ese 7-0.
No pasa nada
Rayados también fracasó, pero a casi nadie le importa. Su poco peso mediático a nivel nacional lo exhibe de toda crítica – más que en los medios locales regios – pero de igual forma consumó una catástrofe de proporciones mayúsculas por la inversión, la calidad de su plantilla y porque en los últimos años ha pasado desapercibido en la Liga Local, perdiendo hace 8 meses una final en su campo sin meter las manos. Pasó vergüenzas, pero en Monterrey no pasa nada, aunque se crean la última coca cola en el desierto. Gracias y hasta la próxima.
