
Pasado ya el calor del momento hace una semana, Chivas no genera nada de ilusión. Si bien si épica victoria frente al Atlético de San Luis, más el triste empate del América frente al Necaxa me tenía en un deprimente letargo, por lo que fue y podría ser, de cada uno, pero ya con más calma y claridad en mi mente, puedo decir que este Guadalajara, no ilusiona a nadie.
Chivas hizo un buen mercado de fichajes. Contrato jugadores que elevan la calidad de plantilla y que atajan necesidades para el equipo, pero el panorama es igual. No es un cuadro que pueda ganar partidos gratis y todo le va a costar trabajo.
Con los resultados y trámites vistos en Leagues Cup, Chivas no da fiabilidad. Le costará estar en Liguilla y aunque los refuerzos serán importantes, ante rivales de jerarquía no parecen que puedan marcar tanta diferencia.
Frente a Charlotte, a diferencia del encuentro ante Red Bulls, tuvo más generación de fútbol ofensivo. Empezó el partido perdiendo pero logró remontar y a partir de ahí, estuvo más cerca del tercero que del empate final con el que concluyó el juego.
Pero si frente a un equipo que no puede dar cuatro pases seguidos, comete errores infantiles en salida de balón y da facilidades en todos los sectores de la cancha, no eres capaz de aguantar un resultado, en Liga MX ante los que pelean por el campeonato, se ve muy complejo que puedan alcanzar lo más grande.
A excepción de Efraín Álvarez que genera estrés constante en el rival, no hay otro jugador que tenga esa sensación de peligro constante en el rival. Ya está eliminado de la Leagues Cup, fracaso rotundo, veremos para que le da en Liga MX con Milito. Pero la realidad es que, visto lo visto, no ilusiona nada. Gracias y hasta la próxima.
