El Chelsea le pegó un repaso al PSG. Fue claro dominador de las acciones, especialmente en el primer tiempo, donde liquidó el partido y ya en la segunda parte se dedicó a gestionar esfuerzos y administrar el cansancio de sus futbolistas. El plan de partido salió a la perfección y varios jugadores estuvieron brillantez y muy preciosos con el balón. 

Pero el éxito del conjunto blue, más allá de que fueron contundentes y muy efectivos, se debe más al trabajo en equipo. A la solidaridad en el esfuerzo, a lo colectivo y a qué corrieron los once cuando había que defender y se perdía la posesión del esférico. 

Ver a Cole Palmer, Pedro Neto, Enzo Fernández y al propio Joao Pedro presionar, apretar y hacer esfuerzos a una gran intensidad fue hasta admirable. Cómo luchaban en los duelos e iban para atrás en cada momento, firmando un bloque muy sólido. 

De esto debe de aprender el Real Madrid. De entender que el esfuerzo de las voluntades es mucho más potente que el talento sin trabajo de las estrellas. Que si no hay una verdadera conciencia de lo que implica el fútbol actual, no se puede competir. 

Xabi Alonso puede hacer planes, plantear tácticas buenas, modernas y muy eficientes, pero si los jugadores de ataque no corren en la fase defensiva, eso se va a la basura y el de enfrente puede tener menos talento que tú, pero te va a pasar por encima. 

Sí, me estoy refiriendo a Mbappe y Vinicius. La sensación que dejaron contra el PSG el otro día fue preocupante y dejó entrever que uno de los dos tiene que salir para que eso tenga frutos.

En ataque no se les ve química y cuando no, le restan un montón al resto de sus compañeros. Así que ambos ya bien podrían aprender de Palmer, Neto, Joao Pedro y Enzo Fernández. Que hay que ver primero por el equipo y dejarse de rencillas individuales. Sino, la cosa va a terminar muy parecida a la temporada pasada. Gracias y hasta la próxima.