El PSG es muy favorito. Tan favorito que se espera que despache al Chelsea, de la misma forma que lo hizo contra el Atlético de Madrid, Real Madrid y hasta con el Bayern de Múnich, aunque después el resultado no fuera tan elocuente en esa oportunidad.

Las finales – en la mayoría de las ocasiones – suelen ser parejas. Partidos cerrados, de pocas llegadas a gol y de dos equipos que se estudian mucho, guardan sus mejores cartas para el final y van jugando con el reloj y los ánimos del rival. 

Me parece que está del Mundial de Clubes será así. El conjunto de Enzo Marezca si algo tiene es que es aguerrido, sabe contragolpear muy bien y su cuadro bajo no suele realizar errores fatales.

Por eso creo que el PSG la tendrá más difícil que ante los otros rivales de entidad ya mencionados con anterioridad. Pero aún así si salen conectados como en sus últimos partidos, la final puede durar básicamente un tiempo.

Pero no veo al Chelsea dándole a los parisinos las mismas facilidades que el Real Madrid, cometiendo los errores del Bayern de Múnich, ni mucho menos siendo lo blandengue en las áreas como el Atlético de Madrid a inicios de esta competencia. 

Estos encuentros son de mínimos detalles y el que cometa menos errores, saldrá victorioso. En ese caso, si veo al PSG cometiendo menos de esas acciones garrafales que a los Blues, por todo el tiempo de trabajo que lleva los de Luis Enrique. Sin olvidar que volverá Pacho a la zaga central. 

Así que opciones de sorpresas siempre las hay, pero el PSG va en una misión a ganar está primera edición del Mundial de Clubes y lo podrá presumir por todo lo alto – si lo concreta – más tomando en cuenta a quiénes dejó por el camino. Gracias y hasta la próxima.