Es raro decir que has hecho un buen Mundial de Clubes cuando perdiste tus dos partidos, quedaste eliminado del torneo y solamente lograste anotar dos goles y recibir cinco en contra. 

Pero la realidad es que Pachuca no ha realizado un mal torneo. Hizo buenos trámites de encuentro ante el Salzburgo y el Real Madrid y la verdad es que mereció más de lo que el fútbol le dió en esos partidos. 

Pero así es el juego y si no tienes contundencia la tienes muy difícil para trascender en competiciones tan cortas y en dónde esas fallas de cara al gol, te terminan condenando claramente. 

Contra el Salzburgo la verdad es que esa derrota de los Tuzos fue circunstancial. El equipo de Jaime Lozano produjo lo necesario en ataque para poder haber marcado más de un gol pero lo blandengue que se vió en las áreas, impidió que se llevarán los tres puntos. 

Frente al Madrid qué podemos decir. Solo pudo mojar cuando ya estaba todo el pescado vendido y no logró hacer valer en el marcador, su hombre de más desde el minuto 7 del primer tiempo con la expulsión de Raúl Ascencio.

Pero desde el trámite si que lo hizo valer manejando bien la pelota, jugando en largo cuando lo tenía que hacer y poniendo a competir a Rondón en pelotas laterales cuando llegaban bien a esa zona. 

Hicieron figura a Courtois en el juego y debieron de llevarse al menos otro tanto. Claro, el hombre de más condiciona todo y evidentemente es un punto para tomar en cuenta.

Pero haber terminado el juego con más de 20 remates y 10 a portería, te habla de lo presente que estuvo Pachuca en jugadas ofensivas. Pero a su vez de lo flojo que es en defensa para recibir tantos goles con tan poco que le generan los rivales. 

Así es imposible trascender en un torneo de relevancia internacional y en dónde ibas a tener las miradas de todo el mundo, más aún ahora que te enfrentaste a un gigante como el Real Madrid. Pero bueno, quizás sea simplemente la cruda realidad. Gracias y hasta la próxima.