Por David García.

Diego Simeone es el gran responsable de los éxitos en la última década del Atlético de Madrid. Es el artífice de que el equipo colchonero haya conseguido los títulos que ha cosechado en estos años y que sea un candidato perenne para ganar la Liga de España y éste siempre como rival incómodo en la Champions League.

De eso no hay duda. Negar la importancia en el cambio de dinámica deportiva en el Atleti del Cholo sería de necios. Pero lleva ya un par de temporadas que el conjunto rojiblanco bajo sus ordenes es mi un para atrás ni para adelante. Ya no hay una evolución hacia algún lado en el fútbol de los atléticos y la vieja fórmula que tantos exitos le dió en el primer lustro de su mandato, ya no ha dado el mismo rendimiento, sobre todo ante grandes rivales.

La derrota aplastante que le propinó el PSG, que dicho sea de paso es el campeón de Europa actual, de 4-0 en su debut en el Mundial de Clubes, fue tan categórica que antes de iniciar una temporada, se está hablando de si ya es un fin de ciclo de Simeone. Lo que deja en evidencia lo expuesto anteriormente, este Atleti ya no es lo que era y a pesar de que hablamos de su mejor DT en la historia, quizás el cambio está más cerca que nunca.

Además, ante estos batacazos tan llamativos, el Cholo únicamente se ha dedicado a dar excusas. A llorar, mejor dicho. Poniendo como punta de lanza la diferencia de presupuestos que hay entre su equipo y los que si han podido ganar la Champions League, por ejemplo. Como si el Atlético de Madrid no le hubiera echado billetes a la plantilla, con piezas que él mismo pidió y sacado a otros que ya no quería.

Como si los colchoneros no le hubieran fichado por ejemplo a un delantero en el mercado de casi 100 millones de euros y sin ponerlo en una sola situación ventajosa en el partido frente al PSG. Que vivió aislado, sin tocar la pelota y únicamente pudiendo disparar a portería con la pelota parada.

Sí, el PSG gasto en el pasado invierno 70 millones por la estrella del Nápoli, pero tú Simeone, también has podido gastar inclusive lo que no tiene tu club por un delantero suplente del Manchester City que ya es hasta campeón del mundo.

Así que sí Simeone, deja de llorar. La tienes hasta la tráquea desde la final de Lisboa en 2014 y lo único que sabes decir es hablar de presupuestos cuando un equipo de jerarquía te pasa por encima, cuando tú te has echado tus milloncitos en refuerzos que han sido jugadorcitos. Así que ya no, ya no cuela esa metralla de discurso. Agacha la cabeza y admite que barrieron a los tuyos en el césped. Punto. Gracias y hasta la próxima.