Escrito por David García.

En Chivas solo se van jugadores. Si bien han concretado las llegadas de Ledezma y Álvarez para la siguiente campaña, se habla que por lo menos varios más saldrán de la institución y en las últimas semanas, no se han escuchado más refuerzos para el Rebaño. Por lo menos de peso. Inclusive, que el plan es completar la plantilla con jóvenes del tapatío y algún intercambio interesante que salga por ahí. Que hasta el Piojo Alvarado entraría en esa fórmula por algún jugador interesante del Cruz Azul.

Así es muy difícil competir o aspirar a algo. Chivas tiene dinero. Puede meterle billetes a su plantilla para poder tener algo más de talento a su once titular y  tan siquiera aspirar a la Liguilla. Ya en la fiesta grande sería otra historia. Pero algo más se le debe meter al equipo para darle al entrenador, herramientas para oler los campeonatos.

Alan Mozo está en la rampa de salida. Al igual que Fernando Beltrán, su destino será el León y la sensación es que ahí con La Fiera, podrán explotar su potencial. Uno que alguna vez se le vio en Pumas y en el segundo caso, que tuvo en ciertos momentos con el Guadalajara, pero a cuenta gotas.

Además, Victor el Pocho Guzmán regresó a su casa y estará con el Pachuca el próximo semestre. Con esto la pregunta es clara ¿Con quién rayos va a jugar Chivas para el Apertura 2025? ¿Cómo demonios piensa competir con lo que tiene disponible en estos momentos? Milito seguramente con el tiempo, pensará que en dónde diantres se metió y como ha sido la constante en su carrera, tomará la puerta de salida y acordará una futura salida.

Los entrenadores no hacen milagros y si con más personal el torneo pasado no pasaron del repechaje, es muy complejo pensar que podrán estar en la Liguilla ahora que el plan en refuerzos es de austeridad. No salen los números como para pensar que Chivas pueda armar un once mínimamente competitivo y mientras los problemas continúan en el Rebaño, los que han salido a buscar mejor suerte afuera, han tocado metal y la gloria.

A lo mejor y con este segundo aire el Nene Beltrán y Mozo pueden volver a sentirse futbolistas, olvidar las polémicas fuera de la cancha y lograr tener algo de éxito en su carrera en el tema deportivo. Como ha pasado recientemente con Vega, Briseño y Angulo en Toluca. O Chicote, Cervantes y Zendejas con América.

Chivas no tiene esperanza. Seguirá metido en su mediocridad y oscurantismo si ahora se comporta como el Necaxa, Puebla, Querétaro o Santos, en dónde solamente vende jugadores para llenar caja y recuperar inversión. Es un club que necesita competir, llegar a instancias finales y ganar títulos. Pero al parecer eso poco les importa.

Si ya no les interesa ni siquiera completar un buen once, que les va a importar ser relevantes en lo deportivo si siguen facturando millones cada año sin ganar nada, ser humillados por el América en los clásicos, que llevan ya 8 años sin oler metal en la Liga MX y que varios equipos los están alcanzando en campeonatos. Terrible. Pero así es Chivas. Gracias y hasta la próxima.