
Escrito por José David García.
La selección Mexicana es lo que es: un equipo que depende del colectivo, de estar bien parado atrás y esperar su momento en alguna jugada rápida o aislada. Más con Javier Aguirre en el banquillo. El Vasco no engaña a nadie. Todos sabíamos qué esperar del veterano estratega y está propuesta conservadora no debería extrañar ni molestar a nadie. Más cuando los rivales tienen jugadores con más técnica individual que tú.
Frente a Turquía México fue superado. Le generaron más ocasiones de gol en contra y lo que encontró al frente fue en jugadas de contragolpe, recuperaciones o pelota parada. De ahí, hubo escasos momentos en la construcción con el balón porque les duraba poco la pelota.
El cuadro de Montella la tocaba bien, rápido y con un gran ritmo. Había mucha movilidad al frente junto con la precisión de sus buenos futbolistas y en varias oportunidades, estuvieron cerca de vacunar a un Malagón atento y sobrio.
Al final, este es el estilo con el que históricamente se ha sentido más cómodo Aguirre. Saberse inferior al rival, no tener la obligación de llevar el peso del partido y estar bien parado en su campo para esperar su momento.
Han sido buenas pruebas para México. Esto es un parámetro más real de lo que la Selección Mexicana es hoy en día y es bueno más o menos ver en dónde estamos parados, a pesar de que Suiza o Turquía no son top de la élite.
Ahora bien, en Copa Oro el contexto de los partidos será diferente. Ahí el Vasco deberá dotar a su equipo de las herramientas necesarias para abrir defensas, estar en campo contrario la mayoría del tiempo y arriesgar con el balón.
Eso ya será harina de otro costal. Pero estos partidos dejan en evidencia que México está en un momento de vacas flacas porque la mayoría de sus planes de partidos son alejados del protagonismo, de intentar apretar desde arriba y de tener siempre la pelota.
El segundo tiempo se mejoró bastante con respecto al primero, pero en general Turquía mereció llevarse por lo menos el empate porque siguió combinando bastante bien. Pero México ganó ante un rival exigente y llega con buenas sensaciones a Copa Oro. Gracias y hasta la próxima.
