Escrito por José David García.

No entiendo en ocasiones cierta parte de la afición del Club América. Sí, es un equipo exigente siempre con miras hacia el éxito. Pero debe de haber un punto de mesura. Que todo en el fútbol y en la vida son procesos, ciclos y que todo llega. Todo se cumple. Nada es para siempre. Las cosas se acaban. Tienen un principio y un final.

Cómo esta época dorada del América con el tricampeonato y cuatro finales seguidas en Liga MX. Fue bonito mientras duró, pero la misma se acabó. Terminó, ya no da para más. La plantilla necesita una renovación importante en varios puestos y también en los planteamientos, sobre como se afrontan ciertos momentos de los partidos.

Este último semestre se completo la trifecta perfecta del fracaso y fin de ciclo para los americanistas: fuera de Concachampions por Cruz Azul, vencidos en la final de Liga MX ante Toluca y barridos por el LAFC en busca del último boleto para el Mundial de Clubes.

Dejando además muy malas sensaciones futbolísticas en dónde las Águilas no generaban mucho en ataque, en defensa concedían demasiado y no tenían muy claro el control de los partidos. Además, André Jardine en lugar de marcar más goles, optaba por guardar su mínima ventaja y encerrarse renunciando a la pelota.

Todo eso es cierto. Lo que no se puede consentir es la opinión de cierto sector del América sino que pide la cabeza del entrenador. Uno que ha ganado un tricampeonato, llevó a su equipo a jugar cuatro finales seguidas y que solo ha perdido una serie de Liguilla – de 12 – desde que es técnico de Las Águilas. 

Sí, ha cometido sus errores en los cambios y en asumir una postura conservadora en ciertos momentos puntuales y claves de las eliminatorias, pero ha acertado más de lo que se ha equivocado y le ha dado como el que más al América, en un tiempo récord, convirtiéndose en el mejor DT de la historia en Coapa.

No merece que pidan su cabeza, mucho menos de parte de la afición que hasta antes de su llegada, estaban en la calle de la amargura con tantos fracasos en Liguilla. Merece tiempo, paciencia y que le den lo que quiera para reforzar al equipo.

Es el mejor técnico que podrían tener los Azulcremas y por ende debe continuar. Malos momentos los han tenido todos y Jardine no es la excepción. Con algunas piezas necesarias bajo su mando, el América puede volver a pelear por todo. Pero deben dárselas. Y ahí no quiero ver a los desagradecidos y desmemoriados que quieren su cabeza. Gracias y hasta la próxima.