
Por Luis David Arrieta
Creo que muchos aficionados (seas del equipo que seas) al futbol nos hemos preguntado: ¿qué es realmente un equipo de época?… ¿un equipo multicampeón en un año natural?, ¿un equipo que alinea a los mejores en su posición?, ¿un equipo que gana títulos con una dirección técnica longeva?, ¿ganar campeonatos internacionales?… ¿qué es un equipo de época entonces?
Esta pregunta nos la hacemos después de ver al Club América hacer el papelón más grande del semestre (y si se puede de su historia) al dejar que otro torneo internacional se les escapara como agua entre los dedos.
El conjunto de Coapa soñaba con llegar al Mundial de Clubes en uno de sus mejores momentos pues viene de dominar la liga en los últimos dos años con un plantelazo (un poco quebrado) y una grandísima dirección técnica.
Lo que más lastima el corazón de la afición azulcrema son las formas. Sin ideas ofensivas, sin elementos necesarios en el banquillo, con rumores extracancha, cometiendo errores patéticos en defensa y con fútbol cobarde y ratonero el equipo de las exigencias arrastró el prestigio contra otro de sus fantasmas en instancias finales: el LAFC. Perdiendo por marcador de 2-1 después de tener la ventaja durante la mayor parte del segundo tiempo y de mantener un “buen ritmo” en el primer tiempo del alargue.
La noche del 31 de mayo del 2025 será una huella imborrable para el Club América y es casi un hecho que será la última vez que muchos de los que pisaron la cancha ya no serán parte de este equipo para el próximo semestre… o se espera que suceda.
El sueño de figurar en el ámbito internacional terminó en Los Ángeles, pero el vaso ya estaba rebozando en la Ciudad de México un 8 de abril y se derramó en Toluca el pasado 25 de mayo.
