Al Club América no hay nada que reprocharle. Perdió justamente la final ante el Toluca pero el haber llegado a 4 consecutivas y ganar tres seguidas, estando prácticamente en la pelea hasta el final de la cuarta, es de un mérito tremendo y algo completamente histórico en el fútbol mexicano.

Seguramente para el próximo torneo este América estará en la pelea porque tiene bases para conseguirlo. A un técnico muy asentado en el Club, con una sólida base de jugadores y con una convicción muy clara de que le harán un retoque importante a la plantilla para ir con todo el siguiente semestre.

La serie en sí estuvo dominada por el Toluca. Poco sufrió el equipo de Antonio Mohamed en los dos partidos y en términos generales, hizo más méritos para levantar el trofeo de campeón. Cometió menos errores y fue letal cuando tuvo esas opciones.

Pelota parada, aguantando el cero atrás, con un fútbol feo, poco vistoso pero muy efectivo y letal. El América no generó grandes ocasiones, evidenció la falta de un gran goleador en todo el semestre y de futbolistas de banda con desequilibrio y gol.

El América estará presente por el campeonato en los siguientes torneos. Este equipo no se va a ir a ninguna parte y si al entrenador le quitan de encima a 5 o 6 jugadores que poco aportan ya a la dinámica de grupo y le dan 4 refuerzos de buen nivel, estás Águilas pueden sin ningún problema volar el próximo semestre.

Por lo pronto tiene una última gran oportunidad el próximo sábado contra el LAFC para conseguir su pase al Mundial de Clubes y disputar un torneo de relevancia internacional que puede aliviar tan siquiera un poco el desazón de este semestre. Gracias y hasta la próxima.