
Cruz Azul cayó con justicia frente al Club América. Hizo todos los méritos necesarios para perder está eliminatoria – sobre todo en la vuelta – y cuando se vio abajo en el marcador con la necesidad de un gol, pocas respuestas futbolísticas tuvo más allá del pelotazo y de tirar a todos al abordaje en busca de un gol como sea.
Fue inclusive hasta un milagro que en el primer tiempo el América no lo goleara. Cruz Azul dependió de Mier, los postes y hasta de la suerte, para no irse al descanso con la sensación de que el complemento era de mero trámite.
La Máquina no olía la pelota, no salía de su campo y su portero sufrió por ciertos momentos, una práctica de tiro a gol por parte de la escuadra Azulcrema. El culpable de esto hay que decirlo, es Vicente Sánchez.
Así como en otras ocasiones alabamos al técnico uruguayo por plantear buenos escenarios y reaccionar sobre la marcha, la postura tan timorata, blanda y conservadora con la que mandó su equipo a la cancha, fue bastante cuestionable.
Por qué su Cruz Azul no defendió bien. Si el plan era esperar, jugar al contragolpe y aprovechar la pelota parada, no le salió. No tuvo ni uno ni lo otro. No pudo intimidar a Malagón y atrás era una verbena en especial por el centro, dónde más gente tenía.
Defendían más por acumulación que por orden o un buen planteamiento y de milagro no se les acabó la llave en esos primeros 45 minutos. Después en el segundo tiempo recompusieron y presionaban más adelante, los de Coapa no llegaban con tanta facilidad y tuvieron algunas situaciones peligrosas aparte del gol de Faravelli.
Tampoco podemos ser tan injustos en ese sentido. Kevin Mier cometió un error imperdonable en el área regalandole un penal a un América que si bien merecía tener por lo menos un tanto en el marcador, su momento había pasado y le estaba costando más trabajo llegar.
Ese tipo de situaciones ya no las puede controlar el técnico, que si bien le acreditamos el planteamiento, hasta ese momento de la llave estaba clasificado a la final, con dos goles de ventaja y sin haber recibido en contra. Lo demás, suelen ser también choros periodísticos para llenar páginas y páginas de crónicas.
Aún así avanzó el mejor. El que propuso más y el que más veces estuvo cerca del gol. El América. El tricampeón del fútbol mexicano. Sin embargo Cruz Azul firmó un mejor semestre del que se esperaba de acuerdo a como había empezado y tendrá la oportunidad de levantar metal en el ámbito internacional.
Vicente Sánchez se ha ganado su continuidad y aunque la forma de perder ante su máximo rival fue clara y contundente, merece seguir en el puesto porque mantuvo a La Máquina peleando en ambos enfrentes casi hasta el final. Gracias y hasta la próxima.
Escrito por David García.
