Rodrygo Goes no puede seguir más en el Real Madrid. Si se va, como ya lo dijo Zidane en su momento con el caso Bale: hoy mejor que mañana. Es un jugador tóxico para el vestuario, nocivo para el equipo por lo poco que rinde y molesto para el entrenador porque condiciona sus alineaciones por tratos que tiene quién sabe con quién con la dirigencia.

Con todas las informaciones que están saliendo sobre Rodrygo, como que no quería jugar la final de Copa del Rey y que condicionó su presencia hasta la mitad de ese juego, dejan en claro que se tiene que ir del Real Madrid. Que ya no quiere entrenar con el equipo y que todo esto lo está haciendo como medida de presión para el Madrid para conseguir un mejor sueldo.

Después de la temporada que ha hecho no puede exigir un aumento y si llega una oferta entre 60 y 80 Millones por el brasileño, seguramente el Real Madrid ejecutoria esa operación sobre todo para los movimientos que supuestamente quiere hacer el Club con los fichajes.

Este verano se supone que habría fuegos artificiales en el Madrid tras la pésima temporada realizada por el equipo y Florentino Pérez, ahora sí estaría dispuesto a sacar los billetes para cambiarle la dinámica al equipo en todos los sentidos, y no solo en el tema del cambio del entrenador.

En el debate siempre meten de por medio a Vinicius. Pero no tiene nada que ver una cosa con la otra. Vini ha hecho una ruina de campaña. Su 2025 ha sido vergonzoso y no ha aportado casi nada al equipo ni en lo numérico como en la parte sensorial en el esfuerzo sin balón.

En la final de la Copa del Rey dejó ir varias oportunidades para trascender y es alguien que ya no presiona como antes ni corre detrás del balón para ayudar a sus compañeros. Seguramente por los tratos preferenciales que ha tenido Kylian Mbappe a su llegada al Real Madrid este año sin haber demostrado nada.

Pero entre Vinicius y Rodrygo la apuesta del Club debe ser clara. Todos sabemos realmente cuál es el brasileño bueno y por el cual se debe seguir apostando. Quién solamente tiene un bajón por una mala temporada, que puede pasar y el otro que condiciona su presencia en el once en base a llamadas, presiones y berrinches.

Rodrygo debe irse del Real Madrid. No rinde, es tóxico para la convivencia competitiva del equipo y será un problema para el futuro entrenador luego de lo visto con Carlo Ancelotti, quién ha dejado entrever en ruedas de prensa que le han impuesto las alineaciones cuando fue cuestionado sobre que esquema le gusta más.

Que se largue hoy mejor que mañana, parafraseando al gran Zinedine Zidane. Ya tiene más cabida en el equipo, y después de ver toda la coctelera está campaña, más que nunca. Gracias y hasta la próxima.