
El PSG es justo finalista de la Champions League. Tuvo mayor dominio la mayor parte del tiempo en la eliminatoria y aunque los primeros 25 minutos fueron bastante malos con un Arsenal que pudo adelantarse en la vuelta, aguantó ese lapso y consiguió el golazo de Fabián Ruíz que dió tranquilidad absoluta.
A partir de ahí, el Arsenal quedó a deber en el resto del partido tras esos pletóricos 25 minutos iniciales, dónde hizo figura a Donnarumma, tuvo ocasiones claras en el juego aéreo y empujó contra su portería a unos parisinos que difícilmente se vieron en ese escenario de asedio en toda la Champions.
Aquí es donde se vio que el Arsenal juega bien, es muy sólido a nivel defensivo, tiene una idea clara del técnico en la que creen sus futbolistas pero no cuenta con un gran goleador en dónde cuando se necesitan los goles por urgencia, no aparece nadie con puño de hierro para ganarle partidos gratis a este equipo Gunner.
El PSG fue a lo suyo. Supo sufrir cuando lo necesito hacer, pegó en momentos claves de la llave y después gestionó la ventaja que al final fue decisiva concediendo poco ante un rival atascado que no tienen individualidades tan potentes como otros equipos.
Fue una buena llave, con dominio alterno, con buenas paradas de los porteros y con dos equipos buscaron en todo momento ganar pero sabiendo echarse unos pasitos para atrás cuando más mal lo estaban pasando en el encuentro.
Arsenal compite bien en todos los frentes pero al mismo tiempo queda a deber siempre en todos en el pasito final. Por esa falta de fondo de plantel y de un atacante súper estrella que por si solo habra eliminatorias grandes muy cerradas y parejas. Con eso estaría en buen lugar para pelear con todo por la Copa de Europa.
El PSG va a una final igualmente brava, pareja y que será competida, de mínimos, de una jugada o genialidad de algunos de los equipos porque el Inter de Milán está muy bien trabajado. Ya hablaremos mucho de esa final, pero más adelante. Gracias y hasta la próxima.
