
El Real Madrid dió la cara en la final de la Copa del Rey frente al Barcelona. Mostró una performance muy diferente con respecto a lo que se ha visto a lo largo de toda la temporada y en los dos clásicos anteriores ante los blaugranas, y, especialmente en el segundo tiempo, tuvo muy cerca el título copero.
Sin embargo, errores individuales y malos rendimientos de algunos futbolistas, orillaron al Madrid a caer en una final que parecía, a falta de cinco minutos por terminar, se la podían llevar y culminar de forma decorosa, una temporada que ha sido para el olvido.
Rodrygo, el intrascendente
El delantero brasileño pasó desapercibido los 50 minutos que disputó en el campo y al igual que en estos tres meses de competición, no generó nada arriba para los madridistas. Ni ocasiones, pases para gol, ni muchos menos anotaciones. No pudo en su banda frente al joven Gerard Martín y Carlo Ancelotti no le quedó más remedio que sacarlo del campo. Tuvo una buena racha de producción de números entre noviembre y enero, pero después de eso hasta ahora, solo ha marcado un gol en 20 partidos. Estadísticas vergonzosas para un atacante titular indiscutible del Real Madrid. Tras su salida del campo, los merengues mejoraron una barbaridad. Tanto, que lograron darle la vuelta al marcador y tener el título en sus manos por casi 10 minutos. Si los rumores son ciertos y que este jugador se gana su puesto en el once por cuestiones políticas de club, debe salir de la Casa Blanca porque sino, a la larga, será un tremendo problema.
Brahim, no está para días grandes
Brahim Díaz es un futbolista insuficiente para noches grandes en el Real Madrid. Tuvo una salida bastante mala en la final de Copa y no mejoró en nada al equipo su ingreso. Tomó malas decisiones con el balón, empeoró contragolpes en dónde tenía para más y el gol decisivo de Kounde, tuvo mucha responsabilidad al quedarse parado y no ir a buscar el pase de Modric en la salida. Es un buen recurso para el equipo en ciertos momentos, pero en esta clase de compromisos se le ve el cartón y no está para decidir nada.
Vinicius, 2025 para el olvido
Vinicius lleva un 2025 para el olvido. No solo por los pobres números que lleva para el estándar que nos tenía acostumbrado, sino porque físicamente se le ve más deteriorado a la hora de competir ante defensas de élite. Se le ve con una marcha menos y le costó poder irse de Kounde. No pudo aprovechar los escenarios de ventaja en los que le puso su equipo, sobre todo en el segundo tiempo y dejó escapar varias oportunidades para definir. Su renovación está al caer y seguirá siendo alguien importante, pero debe centrarse en el campo y olvidarse de todos los ataques externos que recibe desde fuera. Sino, así no le sirve al Real Madrid.
Courtois, de héroe a villano
Así es el fútbol, muy cruel y de poca memoria. Thibaut Courtois fue uno de los grandes culpables de la derrota madridista. Es injusto quizá ponerlo en la lista ya que en muchas otras noches ha sido el héroe de los blancos, sobre todo en finales de Champions, pero en Copa del Rey se equivocó en esa salida en el gol de Ferran Torres. La jugada no era límite y Rudiger estaba llegando a la cobertura. Además su maniobra fue descompuesta y llegó ya vencido a esa altura del campo. Cómo sea, sigue siendo un valor competitivo para el equipo y en alguna noche grande iba a fallar. Pero no por eso se va a dejar de comentar. Gracias y hasta la próxima.
Escrito por David García.
