Más allá del análisis futbolístico y del momento de uno y otro equipo, es totalmente entendible que el Real Madrid no quiera jugar la final de la Copa del Rey frente al Barcelona. Después de la rueda de prensa lamentable, esperpéntica y vergonzosa de los árbitros que pitarán el encuentro definitivo de la competición copera entre los dos colosos del fútbol ibérico, el Club presidido por Florentino Pérez se hartó y sacó un comunicado dando su sentir sobre ello.
El Real Madrid dio a conocer en un comunicado oficial que no está contento con lo dicho por Ricardo De Burgos Bengoetxea y Gonzáles Fuertes en conferencia de prensa previo al partido, ya que consideran que detona la gran animadversión que tienen los colegiados contra el Club blanco y que por ende, esperan un cambio de colegiados para el juego.
Metiendo una clara presión sobre el CTA para que cambien al equipo arbitral, ya que el Madrid siente que pueden tomar decisiones contra ellos que vayan directamente al marcador del partido y beneficiar al Barcelona en consecuencia.
Postura totalmente entendible del conjunto merengue no solo por el show lacrimógeno y asqueroso de los dos colegiados, sino por los antecedentes que tienen esos árbitros contra el Madrid en el porcentaje de victorias y, porque sigue en proceso el tema Negreira en dónde el Barcelona, pagó al vicepresidente de los árbitros durante 20 años, para amañar todo y recibir favores.
El Real Madrid hace bien y no debería de presentarse a jugar mañana. Sabe que con lo mínimo que el partido sea parejo el arbitraje ya le dará un empujón al Barcelona, y que lo hacen por medio de amenazas como la de González Fuertes que dijo que van a tomar medidas luego de los vídeos de Real Madrid TV.
Algo inadmisible que hagan los colegiados, más cuando la mayoría de ellos siguen siendo potentados de la época de Negreira y cuando a muchos de ellos, como De Burgos, nunca le han dado ha dirigir partidos en Champions y ninguno grande en Europa League.
Nunca ha dirigido partidos tampoco definitorios de una Nations League ni de Copa del Mundo. Además que ningún árbitro español pitará en el nuevo Mundial de Clubes de la FIFA que se jugará en este verano.
Pero en España le siguen dejando pitar clásicos, derbis, finales de Copa del Rey y así vez de Supercopa de España. Cuando los han querido promocionar a Europa, UEFA les ha hecho el feo porque saben que no tiene el nivel o porque están arbitrando de origen en un sistema corrupto como el español.
No es coincidencia y es asqueroso, que un medio tan prestigioso como ESPN, no cuente toda la verdad y se quede siempre en la superficie de las cosas. Tenga además a fantoches como Barak Fever o Moisés Llorens hablando de la realidad del Madrid cuando son odiadores profesionales del Club blanco que siempre que pueden machan su historia.
Florentino Pérez tiene que ir con todos los tanques. El Madrid no puede jugar la final de Copa del Rey el día de mañana y debe dejar un precedente histórico porque lo hicieron con alevosía, dolo e intención. Le están diciendo en la cara que lo van a perjudicar intencionadamente y esto no debería dejarlo así.
Es algo increíble y que refleja en el mundo en el que vivimos, en dónde se protege al ladrón, al criminal y se enjuicia al perjudicado y víctima. Tremendo. Fue un show lacrimógeno preparado para que el malo de la película fuera el Real Madrid, al que es muy probable que roben el día de mañana si es que se termina por jugar. Es histórico. Una obra de la izquierda sin duda.
El que te diga que el fútbol es limpio y no se puede dudar de él, como Alex Pareja, ese, ese es el mentiroso y que encubre toda la putrefacción que hay en el fútbol y en el mundo. Increíble e indignante. Gracias y hasta la próxima.
Escrito por David García
