En rueda de prensa Carlo Ancelotti, técnico del Real Madrid, dejó entrever – o por lo menos eso interpreto yo – que Florentino Pérez le impone las alineaciones en el Real Madrid esta temporada. Si bien quizás no en un tema de parado y del once completo, si de algunas piezas que por lo que sea, tienen que jugar siempre y por ende, le condicionan el elegir ciertos sistemas de juego.

Ancelotti fue cuestionado sobre que sistema prefiere para su Madrid, y el técnico italiano señaló que le gusta más jugar con cuatro mediocampistas que con tres delanteros. Por lo tanto aquí la interrogante es válida, si ese es su esquema predilecto ¿Porque ha insistido en jugar con los tres cracks arriba más Bellingham?

Se ha visto a lo largo de la temporada que el Real Madrid no ha funcionado con Vinicius, Mbappe y Rodrygo en el ataque. El equipo no es fluido arriba, no tiene equilibrio en el medio y suele controlar bastante menos lo que pasa en los partidos con respecto al año pasado dónde tenía mucho mejor dinámica colectiva.

Diversas informaciones señalan que Rodrygo debe de jugar por decreto de la directiva, por presión de sus amigos en el vestuario y porque su padre tiene muy buena relación con Florentino. A pesar de que solamente ha marcado un gol en los últimos 19 partidos, más dos asistencias.

Esos números para un extremo ofensivo titular del Madrid son inadmisibles y viendo los problemas que tienen los blancos a nivel colectivo con el esquema de los tres delanteros y la poca diferencia que hace en el campo él, con lo que cuentan en España algunos insiders de esta situación, pues más te da a creer que efectivamente, Ancelotti ha vivido entre la espada y la pared con el tema de las alineaciones.

Por eso frente al Arsenal sacó a Rodrygo hasta el minuto 85 en un partido donde fue intrascendente, iba perdiendo 3-0, la eliminatoria se le estaba escapando y que a la postre, no pudo remontar.

Luego entiendes el porque Endrick ha jugado tan poco en el año a falta de una referencia de área, de que Mbappe no va bien de cabeza y el recurso de los centros, que antes era oxígeno para el Madrid cuando los partidos se le atascaban, pues ahora no lo ha podido tener por no sacar a Rodrygo y que tampoco el mundo viera lo bien que podían estar los merengues, sin ninguno de los dos y con un chico de 18 años recién llegado de Brasil.

Ancelotti podrá tener todos los peros del mundo y sus asteriscos como entrenador. Cómo el hecho de solo haber ganado 6 ligas en 30 años de trayectoria dirigiendo a los clubes más potentes de Europa con plantillas en gran apogeo, pero siempre fue alguien que le daba otra vuelta a los equipos y en pequeños detalles les dotaba de un funcionamiento que les permitía tener competitividad durante el año.

Ahora no se ha visto esa reacción del estratega transalpino en toda la campaña y seguramente fue por el escenario tan complejo en el que lo puso la directiva con el tema de darle demasiado poder a los jugadores.

Carlo Ancelotti es historia en el Real Madrid. Para bien y para mal. No seguirá la temporada que viene porque las sensaciones del equipo son malas y porque su relación con el vestuario está por los mismos derroteros, pero ha dejado una segunda etapa a nivel de resultados brillante y con muchas alegrías para una afición que debe recordarlo como lo que es: una leyenda del madridismo y del fútbol.

Porque también a muchos se les olvida que es el técnico más ganador en la historia del Real Madrid, el que más Champions League tiene, entre los cinco técnicos más ganadores en la historia del fútbol y alguien que podría tener una jubilación de sueño dirigiendo a Brasil en una copa del mundo.

Lo del tema de las imposiciones, pues poco puede hacer. Ahí hay que mirar arriba a Florentino Pérez y a sus secuaces que por lo que sea, le dieron nulo margen de acción a Carletto y lo dejaron a merced de las estrellas. Cómo el peor Barcelona de Messi. Ni más ni menos. Gracias y hasta la próxima.

Escrito por David García