El Barcelona consumó su peor partido en todo el 2025 y seguramente de toda la temporada frente al Borussia Dortmund en la vuelta de cuartos de final de la Champions League.

A pesar de la clasificación a las semifinales, fue un partido en dónde el Barca perdió, le marcaron tres goles, solo logró anotar uno que fue en propia meta y le pudieron encajar algún tanto más visto lo visto tras el juego. 

No es una cuestión para preocupar en demasía porque el cuadro de Hansi Flick sigue en la carrera por conquistar todos los títulos, pero ya frente al Leganés y ahora está demostración tan defectuosa ante el conjunto del Dortmund, puede prender ciertas alarmas de un rendimiento a la baja de los blaugranas.

Se notó especialmente la suplencia de Pedri. Sin el mediocampista español el Barcelona no pudo hilvanar ni cuatro pases seguidos en el primer tiempo y tuvo un respiro en la parte final, porque el Dortmund como es normal, bajó el ritmo y la agresividad física. 

La media hora inicial fue calamitosa. Un Barcelona sin pelota, no controlaba nada el juego, no sintió el área rival y en defensa necesitó por lo menos tres paradas de su arquero para no recibir otro tanto. Después el equipo se estabilizó pero más por el cansancio del rival que por mérito suyo. 

El Borussia volvió con todo en la segunda mitad con el gol de Guirassy pero una anotación en propia puerta, mató cualquier chance de remontada aunque al final lograron el 3-1 por medio del propio Guirassy que sin querer, se encontró con un Hattrick.

El Barcelona al final vivió tranquilo por qué la tarea la había hecho en el duelo de la ida y porque el equipo de enfrente es en general un flan este año y se veía complejo que pudieran dar la vuelta al marcador. Sin embargo, se fueron con la cara en alto y haciendo ver mal a un Barcelona que lleva dos juegos seguidos dejando sensaciones bastante amargas.

El performance de los culés fue bastante malo. Metidos atrás, perdiendo el tiempo después con el balón – ya con la entrada de Pedri – con pocos atajos para llegar al gol y con sus estrellas en esta ocasión perdidos y sin ser influyentes en el juego. 

Han realizado una gran Champions League, perdiendo solo dos juegos – este intrascendente porque clasificaron – y han dejado atrás las humillaciones y vergüenzas del pasado. Pero con esto ante un Inter de Milán o un Bayern de Múnich – que ha mejorado con respecto a Octubre – seguramente los chicos de Flick no la puedan contar.

Pero de momento vivos en todo y jugando mal de vez en cuando también se vale, porque lo importante es ganar, aunque la secta del barcelonismo te quiera contar otra cosa. Ahora brincando como locos por pasar de la manera que lo hicieron. Curioso. Gracias y hasta la próxima.