
El Real Madrid definitivamente ha dejado escapar todas sus opciones de poder ganar La Liga en la presente temporada. Perdió 1-2 frente al Valencia en su estadio y lo hizo dejando de nueva cuenta sensaciones muy malas, haciendo un partido pobre en términos generales y con unos futbolistas a los que se les ve lejos de un nivel óptimo – quitando a Mbappe – y muy agotados físicamente tras la cantidad de partidos mismos que han sido muy extensos y estresantes.
El primer tiempo directamente fue una vergüenza. El Madrid estuvo media hora sin generar ocasiones, teniendo mucho la pelota pero sin claridad y con un Valencia que vivió muy cómodo con sus líneas juntas, cerrando espacios y teniendo alguna que otra aventura al frente.
El segundo tiempo fue algo más decente pero por una cuestión de empuje, ganas e inercia ante lo que te ofrecía el equipo de enfrente y la obligación de buscar el resultado. Al final ante ese descontrol en el que vive constante el equipo de Ancelotti, la moneda no cayó de cara y se terminaron quemando con los riesgos que implica ser un equipo tan mal trabajado.
Mención aparte para el delantero francés Kylian Mbappe. Fue el único del equipo blanco que constantemente generaba peligro y al que parecía que le importaba el encuentro.
Tuvo 3 oportunidades claras en el primer tiempo para darle el empate antes a su equipo y además, provocó el penal que falló Vinicius en ese primer tiempo en dónde no tuvo apoyo de un Madrid atascado a más no poder.
Una vez consumado este resultado y que La Liga ahora sí la tiene prácticamente perdida – porque el Barcelona no dejará escapar puntos frente al Betis – la pregunta es ver si está versión tan débil futbolísticamente hablando del Real Madrid, podrá encontrar alivio en las copas.
En la Copa del Rey parte como víctima porque no anda bien, el Barcelona está pletórico y ya lo barrió en los juegos anteriores en esta campaña. Frente al Arsenal en Champions está en suspenso, porque los ingleses juegan a otro ritmo, cuentan con más calidad individual y aunque tienen muchas bajas en defensa, será una prueba de fuego totalmente límite.
Tomando en cuenta la estructura del equipo, las facilidades que da al rival y el estado de forma de muchos jugadores, el Madrid puede vivir un infierno en el Emirates. Ancelotti no sacará a ninguno de los de arriba y el equipo está más o menos claro.
Este Real Madrid deja la impresión de que perderá todo en este mes y llegará con las manos vacías al Mundial de Clubes y por ende a final de la temporada. Ya quemó una bala y en las otras dos, no se le ven demasiadas opciones de destacar. Nadaplete a la vista en esta ocasión. A rezar en que no sea así. Gracias y nos vemos en la próxima.
