El Atlético de Madrid perdió todo en un par de semanas. Quedó fuera de la final de Copa ante el Barcelona sin meter las manos, en penales en los octavos de la Champions frente al Real Madrid de la manera más cruel posible y en La Liga encadenó una serie de malos resultados que provocaron que se quedara colocado a 9 puntos de la punta, siendo la remontada sufrida en el Metropolitano precisamente a manos de los culés, lo que puso el último clavo en su ataúd.

El Atlético de Madrid es el gran fracaso de la temporada. Si bien es verdad que no tiene las mismas piezas que en años anteriores y Madrid y Barca siguen estando un escalón por encima, es una escuadra que invirtió 200 millones en jugadores, que le paga a Simeone más de 20 kilos al año y que pudo sacar a dos futbolistas de la Premier League que pertenecen al Big Six poniendo el dinero encima de la mesa.

Todos sabemos la valoración que tiene el Cholo Simeone sobre ellos mismos como club, más que nada para tener el paraguas de siempre de que no pueden contra los dos gigantes del fútbol español para cuando vengan las debacles, pero es una realidad de que por lo menos a este equipo se le debe de exigir ya estar vivo en todo a esta alturas de la campaña.

Tiene la capacidad Simeone de armar buenos equipos titulares, además cuenta con notables recambios en el banquillo y una que otra pieza que es top en el mundo del fútbol internacional.

Al final tuvieron la capacidad de fichar a Gallagher, internacional por Inglaterra y titular del Chelsea poniendo sus respectivos millones y a un campeón del mundo como Julián Álvarez del actual campeón de la Premier como lo es el City.

No hay excusas. El discurso del equipo del pueblo ya no convence a nadie y es evidente que a los Colchoneros algo más hay que exigirles o por lo menos esperar otra cosa en abril, por el equipo que año a año van armando.

La fórmula de Simeone da la sensación que está acabada. Suele quedar eliminado en los torneos muchas veces sin meter las manos, sin dar ese paso extra para terminar de liquidar al de enfrente, vivir en el drama constante y con ello evitar estar en las últimas instancias. 

Además de una propuesta futbolística racana, pobre, que escatima mucho esfuerzo ofensivo y que juega demasiado con el resultado. Defiende mal, en especial la pelota parada y concede mucho con el balón en movimiento. No sé si ese tipo de planteamientos valga lo que se gastan en un técnico así. Sobre todo porque no gana.

El Cholo seguirá a salvó mientras clasifique a Champions, cobre ese dinero y llegué a ciertas fases en los otros torneos. Están tan aterrados con la idea de que puede ser el Atleti después de Simeone que le perdonan cualquier cosa que haga o diga. Pues con eso para adelante. Aquí paz y después gloria. Pero el mundo del fútbol, sabe que ese maridaje apesta a fin de ciclo y fórmula acabada. Gracias y nos vemos en la próxima.