El Barcelona es un equipo realmente fuerte en esta temporada. Está vivo en todos los frentes y muestra en cada partido, un nivel muy alto en todos los parámetros de su fútbol.

Físico, mental y obviamente en lo futbolístico, son superiores a la media y se encuentran a las puertas de otro triplete que sería histórico al ser el primer equipo en lograrlo en tres ocasiones.

Finalista de Copa, líder de La Liga y en cuartos de final de Champions League, en un cruce bastante a modo frente al Borussia Dortmund, es el panorama – muy favorable – de un equipo de Hansi Flick que marca muchos goles, concede poco para lo mucho que arriesga y tanto titulares como suplentes están en un nivel muy alto.

Ha logrado consolidar a varios jugadores jóvenes de La Masía, sacar una de las mejores versiones de Lewandowski a pesar de su edad y tiene en Lamine Yamal y Rapinha, acompañantes ideales para cuando el polaco no aparezca y le cuesten los partidos. Hasta Ferran Torres está aportando como su suplente directo y poniendo números.

Tras el corre calles de la ida frente al Atlético de Madrid, la vuelta en el Metropolitano estuvo bastante alejada de esa locura de partido. Cerrado, apretado, sin grandes ocasiones y sin mucho trabajo para los porteros.

Sin embargo, en ese escenario de mínimos, el Barcelona siguió siendo mejor. Tuvo las mejores situaciones, nunca se le vio agobiado cuando tuvo que echarse para atrás y encontró en la contra algunas chances que no terminó por definir. 

Por su parte el Atleti terminó por morir en su mediocridad y falta de grandeza. No podía dar tres pases seguidos, no llegaba al área y además pudo irse al descanso perdiendo por un gol más.

Ya después en el segundo lapso empujó, intentó ir hacia adelante y mostrar corazón, pero no pudo disparar entre los postes y se terminó por morir y despedir de esta temporada prácticamente por la puerta de atrás.

El Barcelona está en la final de Copa del Rey. Se enfrentará al Real Madrid y es claro favorito para levantarla. Le tiene tomada la medida al cuadro merengue porque está mejor en todos los aspectos y las dos veces que se han enfrentado en esta campaña, lo ha barrido prácticamente.

Pero no solo para la Copa, sino para La Liga y la Champions. Por ende, hay que irse preparando para ver un nuevo triplete del Barcelona. Una pesadilla inimaginable para los madridistas a inicios de temporada. Gracias y nos vemos en la próxima.