El Real Madrid se define como equipo está temporada con lo visto en la vuelta de Copa del Rey frente a la Real Sociedad: una escuadra que juega mal al fútbol, que sufre en demasía el trámite de los partidos y que además tiene una pésima gestión de sus ventajas. 

Lo ocurrido en la ida prácticamente no valió para nada porque cada igualada de los blancos en este juego, el conjunto de San Sebastián se reponía y también mojaba en el marcador.

Tras un partido tan entretenido pero a su vez tan mal jugado y con tantos errores, no se puede individualizar en un solo futbolista. La mayoría jugó mal y cometieron muchos de ellos errores de bulto.

En el fútbol es difícil medir los merecimientos porque las reglas están claras: gana o avanza el que marque más y en 180 el Madrid anotó un gol más que su rival. Pero su rendimiento sigue dejando mucho que desear y da esta impresión que en cualquier momento el equipo va a reventar y perderá todo en un abrir y cerrar de ojos como con Solari.

Al final el Real Madrid es finalista de la Copa del Rey porque en cada una de las llaves hizo lo mínimo e indispensable para pasar. Tuvo sorteos amables y bastante a modo, pero a pesar de ello, en todas se vio obligado a ir hasta el límite para poder estar en la final del 26 de abril.

Contra el Celta de Vigo tuvo que ir hasta los tiempos extra, al Leganés le ganó con un gol de último minuto y ahora frente a la Real Sociedad, de igual forma tuvo que disputar media hora más porque le marcaron 4 en el Bernabéu y nunca se pudo poner por delante en el tanteador.

Si bien está copa ha sido el torneo de Endrick donde se ha podido mostrar, ha sido titular y ha marcado 5 goles, Vinicius estuvo bastante bien con dos asistencias, generó mucho peligro y Bellingham ha vuelto ha ser ese futbolista combativo e importante en el armado de juego, este cuadro merengue no da garantías, concede demasiado y se le dificulta hasta el juego en el papel más sencillo.

Es lo que hay. No creo que Ancelotti pueda mejorar demasiado lo que tiene encima de la mesa y esta versión tan pobre y con poco fútbol del Madrid morirá o triunfará a lo grande así: sufriendo, yendo al límite en todos los partidos, dependiendo solamente de la inspiración de sus estrellas y con un equipo que hace agua en defensa y le generan ocasiones muy fácilmente.

Visto los visto, en el Madrid, en el entorno, estarán rezando para que el rival sea el Atlético de Madrid, con el que por lo menos compiten de mejor forma y en un escenario donde hay metal de por medio, suelen salir victoriosos. Porque contra el Barcelona, como está uno y otro, da la sensación de que no podrán cómo no lo han hecho los dos últimos partidos.

Pero es lo de siempre. Este Real Madrid podrá gustarnos más o menos, podrá jugar mejor o peor al fútbol, será casi siempre peor al de enfrente, pero sigue vivo en todo y todavía sueña con el triplete. No tiene pinta de que lo vaya a ganar por todos los defectos que tiene como equipo, pero la posibilidad está ahí, y al merengue nunca hay que descartarlo. Gracias y nos vemos en la próxima.