
El Barcelona está desatado. El conjunto culé se encuentra en un nivel tremendo y se ve pletórico en todas las facetas del juego, especialmente en la ofensiva. El equipo de Hansi Flick promedia prácticamente tres goles por partido en esta temporada y por lo menos va que vuela para conseguir el título de La Liga, dejando sin oportunidad sobre todo al Real Madrid.
En una semana después del parón de la Fecha FIFA que pintaba complicada por las bajas, cansancios físicos de algunos futbolistas y de rivales incómodos que compiten siempre bien cómo Osasuna y Girona, el Barcelona ha salido librado por todo lo alto goleando, gustando, ganando y dejando rendimientos muy altos por el camino.
Lamine Yamal está pletórico. El chico maravilla de La Masía y del fútbol español si bien pasó un lapso de tiempo importante sin marcar, volvió a ser protagonista contra el Girona y se dejó en el camino por lo menos un par de jugadas más para mejorar sus estadísticas.
Robert Lewandowski está igualmente muy fino de cara a portería. El veterano delantero polaco no falla una y a pesar de su edad, tiene muchos recursos técnicos y hasta acrobáticos para mandarla a guardar. Frente al Girona el primero de sus dos goles fue de un remate muy estético al segundo palo que dejó sin chances a la defensa rival.
Inclusive aún sin Rapinha, este Barcelona domina los partidos, genera ocasiones y es capaz de reponerse a pequeños baches en el encuentro que hace que deje la impresión de que el resultado no estuvo en peligro en ningún instante. A pesar de la pequeña reacción del cuadro de enfrente.
El 4-1 hasta se quedó corto por las chances que se dejó por el camino un Barcelona que se pudo ir ganando por un par de anotaciones más, tras ver a un Girona roto, partido y con la autoestima por los suelos al verse incapaz de mantener ese pequeño oasis de buen fútbol de 10 minutos dónde empataron y consiguieron un par de tiros de esquina.
El cuadro blaugrana va que vuela para el título de Liga. Parece inevitable. Es un equipo que juega bien al fútbol, que gana los partidos que tiene que ganar prácticamente caminando, que compite bastante bien a diferencia de otras temporadas contra rivales de su misma jerarquía – hasta gana goleando igual – y tiene un gran manejo de ventaja porque concede poco y es capaz de ampliarla durante el juego.
A diferencia del Real Madrid que da la sensación de que en cualquier momento se puede caer estrepitosamente y perder todos los títulos en una semana o en un abrir y cerrar de ojos, a pesar de que igual está vivo en todo.
Sin dejar de mencionar que dependen de ellos mismos para lograr el campeonato y tendrían que perder el clásico que queda por disputar y, además, tener otro tropezón en Liga y que el Madrid gane todos sus encuentros, mismos que le cuestan un mundo sacarlos adelante y se ve poco probable. Hinchas merengues, ni se ilusionen. Gracias y nos leemos en la próxima.
