
México no juega bien al fútbol. Con Javier Aguirre a la Selección Mexicana le cuestan los partidos, no domina los trámites y suele tener como único recurso futbolístico el pelotazo. frente a Panamá, además, logró ganar el encuentro porque los centroamericanos cometieron dos errores groseros e insolentes en el área al principio y final del duelo. Que no se nos olvide.
El vasco está agarrado a que los futbolistas en buen momento en ambas áreas arreglen la chamba y lo demás sea ensuciar el partido, que pasen pocas cosas en el campo y que el portero, cuando se le necesite, aparezca en los ratos de sufrimiento en el juego.
Ese ha sido a groso modo, el resumen en estos dos partidos del tricolor en esta Nations League. Si bien ante Panamá tuvo 20 minutos potables con el balón, lo demás fue esperar atrás, jugar en largo y que especialmente Raúl Jiménez, que está pletórico en todos los aspectos, arreglara la situación.
México se coronó en un torneo – que nunca había ganado – en dónde anotó al principio y al final de los partidos prácticamente. En dónde el trámite le costó, fue inferior a sus rivales la mayor parte del tiempo y en dónde dependió de Malagón y Raúl para que en momentos puntuales, lo pusiera siempre en un lugar de privilegio desde el marcador.
Canadá y Panamá jugaban, México marcaba. Así es el juego que muchas veces no da premio al mejor futbolísticamente hablando, pero para fortuna del vasco, cuenta hoy con un delantero pleno, muy bueno y que casi cualquier pelota que toca la hace importante y hasta distribuye para sus compañeros.
Por eso México gana con justicia. Porque fue práctico, entendió que tiene que proponer los partidos de esta forma porque no está para otra cosa y porque debe de potenciar aquello que le da buenos dividendos, como el darles un buen contexto a los dos delanteros, especialmente al atacante del Fulham, que tampoco es que lo tuviera muy fácil, pero sabe arreglarse la vida solo.
México no está para otra cosa. Porque no tiene los jugadores como en otras generaciones para mostrar otro tipo de fútbol y porque el entrenador que está en los mandos, ha vivido y obtenido resultados con esta propuesta más conservadora, de mucho trabajo y de mantener un orden colectivo para competir.
De momento esto es lo que hay y hasta en Concacaf hay que conformarnos con esto para poder ganar los torneos de la zona. Pero mientras Raúl Jiménez y Malagón estén en este estado de gracia, se puede seguir ganando no solo en lo futbolístico, sino en lo mental y de autoestima. Gracias y nos vemos en la próxima.
Dato del Día: Raúl Jiménez con su doblete ante Panamá, se colocó como el tercer máximo goleador histórico de la Selección Mexicana con 39 goles, rebasando a Cuauhtémoc Blanco que se quedó en 38 y solo está por detrás de Jared Borgetti que atesora 46 y de Javier Hernández que ostenta el récord con 52 como máximo artillero del tricolor.
