El Real Madrid no mereció avanzar a los cuartos de final. Fue superado en prácticamente todo el partido y si se mantuvo en la pelea, fue por la falta de puntería de los delanteros del Atlético de Madrid más el buen hacer en noches grandes de Thibaut Courtois.

El cuadro de Simeone hizo méritos suficientes para derrumbar todos sus fantasmas y sepultar lo sucedido en Lisboa, Milán y estar con ello entre los ochos mejores de Europa. Entrando además por la puerta grande: eliminando a su némesis, el Real Madrid.

Pero a pesar de conseguir la ventaja tempranera, las ocasiones claras, de hacer figura al portero y a la zaga madridista, los colchoneros se impregnaron de los traumas del Cholo en esta competición, dieron un paso para atrás y decidieron aguantar hasta la siempre insufrible tanda de penales.

La suerte una vez más no le sonrió al cuadro colchonero que sometió, controló y tuvo en sus manos a un conjunto merengue perdido, sin fútbol y en donde sus estrellas naufragaron de manera terrible. Ni uno se salva. Nadie hizo nada relevante y solamente Mbappe puede salir bien parado de este cotejo.

El francés es el único de los cracks blancos que puede decir que hizo cosas de cierto valor en el partido. Provocó el penal que a la postre erró Vinicius, tuvo un par de buenas recuperaciones en defensa y anotó su pena máxima en la tanda decisiva. Su temporada sigue siendo más mala que buena, pero por lo menos en las pequeñas cosas tiene que ser efectivo si va a estar desaparecido en noches grandes.

Ahora es válido preguntarse cuándo será la buena para el Atlético de Madrid. Si en un partido con la inercia a favor, jugando en casa y con un rival que no reaccionó en los más de 120 minutos que se disputaron en el juego, se ve imposible que este Atleti con este técnico, en algún momento pueda dar ese pasito extra en Europa.

El Real Madrid por su parte no lo pudo hacer peor. No llegaba, no controlaba ninguna faceta del juego y en defensa era una verbena absoluta poniéndole las cosas muy fáciles a los atacantes de los rojiblancos.

El plan inicial con Modric más los 4 fantásticos naufragó por completo. El equipo tenía todo el balón del mundo, pero no había claridad al frente y cuando perdían la pelota, quedaban mal parados porque nadie de esa cofradía bajaba a defender y el croata de 40 años ya no puede abarcar tanto campo.

El Madrid sobrevivió porque es el Real Madrid en Champions League. No hay otra explicación. Sobrevivió, no solo a ser inferior a su rival por 120 minutos, sino al planteamiento de su entrenador, al mal partido de sus figuras y a que tuvo por mucho tiempo en el campo a Camavinga y Lucas Vázquez que venían haciendo una temporada para el olvido, más tener el ambiente externo en contra.

A todo eso aguantó un Real Madrid muy irregular, que juega casi siempre mal al fútbol, que no había podido competir ni siquiera bien ante rivales de mayor jerarquía y a las interminables lesiones de larga duración además que ha tenido toda la campaña.

A pesar de eso y de ser tan criticado todo el año – con justa razón – es un cuadro que sigue vivo en todos los frentes y nos puede gustar más o menos pero todavía aspira a ganar el famoso triplete. Creo que no le alcanzará porque no tiene el nivel para lograrlo, pero es el Madrid y en este mundo del fútbol todo puede pasar. Como que, aun jugando así, le puede alcanzar otra vez para ganar esta Champions. Nadie debería sorprenderse ya. Exclusiva. Y lo dije yo aquí primero. Nótese la broma sin chiste. Gracias y hasta la próxima.

José David Garcia.