Pumas ha mejorado. No hay duda. Dos victorias consecutivas al mando de Efraín Juárez demuestran que este equipo necesitaba una nueva voz en el vestuario y recuperar, sobre todo, a ciertos futbolistas que elevan el nivel. 

Sin embargo, el primer tiempo de los universitarios fue bastante mediocre y penoso contra Puebla. Poco claro con la pelota, nula creatividad cerca del área y nunca estuvo en control del partido. En igualdad de condiciones, La Franja impuso su fútbol y pudo llegar al descanso con una ventaja más amplia. 

La expulsión de Ángulo condicionó el trámite del segundo lapso la última media hora de juego en dónde Pumas tenía más espacio, físicamente llegó más pleno al cierre y hasta se dejó alguna anotación por el camino. Pero hasta antes de la anotación del empate, tampoco es que los dirigidos de Efraín estuvieran llegando, dominando y sintiéndose cómodos con el partido.

Es indudable que el regreso de Leo Suárez le da un plus competitivo a los Auriazules. Aporta mucho al juego con balón y además es un arma destacada con su disparo de media distancia. Tiene influencia directa en el segundo y tercer tanto felino y será, una pieza indiscutible en el once de Juárez al que no le sobra nada y deberá de exprimir a los mejores todo lo que pueda. 

Ruvalcaba también es alguien con relevancia. Su velocidad, cambio de ritmo y facilidad para ir al espacio le permite a Pumas ser más flexible y no depender tanto de un juego de tanta posesión.

Por su parte Martínez es alguien con gol, presencia de área y que es una amenaza constante por arriba y provoca mucha incomodidad en los centrales rivales. El que sí está naufragando es Funes Mori. 

Nada ha quedado del goleador histórico de Rayados y solamente vaguea por el terreno de juego. No mete una y además no aporta nada al juego.

No parece que Efraín lo pueda recuperar para la causa y por lo corto de tiempo en esta temporada, intentará maximizar los recursos en mejor estado de forma.

Pumas con estas dos victorias en Liga MX y Concachampions ha recuperado confianza, ánimo y alegría en un grupo que anteriormente salía a los partidos aletargado, deprimido y con una falta de nivel importante. 

Ya con una buena voz y con jugadores disponibles en la parte de ataque, parece que el cierre puede ser más interesante. Gracias y nos vemos en la próxima.