A nada del ridículo 

El Manchester City a priori no está para nada en esta Champions League. Jugó mal en casi todos los partidos en esta fase de Liga y fue en algunos de ellos, barrido literalmente por sus adversarios. Solo pudo ganar uno de 4 partidos como local y únicamente vivió tranquilo en el trámite ante los débiles Slovan Bratislava y Sparta Praha. Cuando tuvo que enfrentarse ante un rival de su misma entidad o envergadura, lo borraron del campo y no pudo mantener una imagen competitiva durante los 90 minutos. Fuera del Etihad – que es un fortín y no ha perdido en los últimos 34 encuentros de Champions – fue una caricatura de equipo siendo goleado por el Sporting, superado por la Juventus y remontado por el PSG dejando ir una ventaja de dos goles en el segundo lapso. Por su parte en casa no fue capaz de soportar una diferencia a favor de tres goles contra el Feyenoord, que se lo igualó y hasta se lo pudo ganar en solo 15 minutos, y frente al Inter tuvo un duelo parejo que, si lo perdía, tampoco nadie hubiera dicho nada. El City es un desastre. Ninguna de sus figuras está funcionando, ya otros salieron del equipo en este mercado de invierno quejándose de Guardiola, el título de la Premier es prácticamente imposible y deberá de pasar por la repesca en dónde es muy probable que le toque el Real Madrid. A diferencia de otras temporadas, el equipo de Pep da la sensación de no estar preparado para asumir estás llaves ante grandes rivales, y aunque el Madrid no es la quinta maravilla tampoco, no saldrá como gran favorito a diferencia de otros momentos. El juego del City ha tenido un desplome preocupante en estos meses de competición, y, aunque es una escuadra que sigue marcando goles, tiene lapsos tétricos en dónde no es capaz de patear al arco ni contra el Brujas de local en 45 minutos. Todo puede pasar y no necesariamente gana el equipo que esté en mejor momento, pero este Manchester City no se ve nada amenazador, por lo menos desde la teoría.

Rodrygo marca el camino

El Real Madrid no tuvo sobresaltos frente al Brest. Cumplió con el trámite de ganar y golear en campo francés y aunque parecía que la cosa se torcía al inicio de la segunda parte, un fuera de juego milimétrico los puso con rumbo a la repesca y en zona de ‘privilegio’. El delantero brasileño Rodrygo marcó el camino para los blancos. Dos goles y varias buenas acciones individuales siguen dejando en claro el buen momento que vive el ex Santos en esta segunda parte de la temporada y que ahora sí, deberían poner a dudar a Ancelotti si debe estar siempre en el once. Ha marcado en 8 de los últimos 12 partidos de los merengues en todas las competiciones y ha conseguido anotar 11 dianas. Muestra confianza en el campo, claridad en la definición y un entendimiento natural con Mbappe que parece que han estado juntos toda la vida. La única duda con respecto a su titularidad es que tanto desequilibrio genera su presencia en la estructura del equipo tomando en cuenta que hay mucha gente arriba y poca en el centro del campo. Esta versión blanca se ha mostrado muy vulnerable ante equipos más fuertes y en dónde ni siquiera ha metido las manos en los trámites de los mismos. En esta Champions el Milán, Lille y el Liverpool le pasaron por encima, y el Borussia Dortmund lo tuvo contra las cuerdas 60 minutos, y si no sale Vinicius en escena, probablemente Carletto hubiera saltado por los aires. Este Real Madrid es muy irregular, deja dudas en los partidos grandes y en escenarios de adversidad se suele desplomar de fea forma. Es muy probable que el City sea su rival en la repesca, y yo no sé qué tan favorito llegue a ese duelo ante los de Pep, pero si todos suben el nivel como Rodrygo, la cosa se puede facilitar. Pero no da garantías de nada y será ahora sí, un pronóstico muy abierto, aunque ligeramente favorito el blanco, porque compite mejor, cuando juega mal y no está en el mejor estado de forma posible. Gracias y nos vemos en la próxima.