Entre nubes 

En Barcelona todo es felicidad. El equipo gana, gusta y golea en casi todos los partidos. Si bien ya ha tenido un par de fiascos en la temporada, ha mostrado un buen nivel competitivo que le ha permitido dejar buenas imágenes a pesar de las bajas.

Los culés juegan con ritmo, velocidad y precisión. Tienen a los de arriba en un gran estado de forma y todos producen, participan, ayudan y se ven bien físicamente. 

En defensa no está siendo el desastre de otros años y han podido controlar la mayoría de los partidos jugando con una movilidad sorprendente para lo que habíamos visto en recientes años.

Tampoco es para volverse locos. El Barcelona está en estado de gracia. Han ganado siendo mejores que sus rivales y varios futbolistas han dejado notas de calidad muy altas.

Pero esto apenas empieza y las temporadas son muy largas y las dinámicas como tal son cambiantes. Además, no se puede sacar muchas conclusiones luego de un encuentro que fue baño y masaje en casa ante un Young Boys que ni metió la pierna, no atacó nada y no podía ni pasar del medio campo.

La cosa empezó bien para los blaugranas, pero esto es un maratón y veremos quiénes aguantan más el trajín de una campaña que tiene idas y venidas peligrosas para cualquiera, más para un equipo que nadie pensaba que podía estar así al comienzo de este curso.

Fiasco tras fiasco

La cosa va de mal en peor. El Real Madrid juega peor cada partido que pasa. Si bien ha tenido pequeños oasis en el desierto – como el dueño frente al Alavés que por poco lo pierde – ha naufragado en la mayoría de ellos salvado por alguna situación del juego, propia o no.

Lo perpetrado en Francia fue vergonzoso. Ancelotti se está dando cuenta que la cosa no funcionaba con los 3 delanteros y aunque tomó decisiones y cambió a 4 medios, el Madrid se sigue viendo mal, superado y perdido.

El tenor del encuentro fue igual que en el Metropolitano: controlado, sin que pasaran grandes cosas y un equipo agazapado esperando algo. Nadie sabe el qué, pero esperando algo.

Si bien ya no ha concedido tanto en defensa, arriba no genera nada y el control que llega a tener del escenario es estéril, porque las posesiones no van a ningún lado y al final con una situación medianamente hilvanada, por el contrario, rompen esas dos líneas.

Nadie salvo Vinicius está especialmente inspirado y Mbappe tampoco está siendo lo que se prometió que sería, parece que manda más que el entrenador. Se supone que su lesión iba para más tiempo y milagrosamente se recuperó.

El Madrid no hace nada bien a nivel colectivo e individualmente todos están perdidos. Eso está en él debe del entrenador. 

Algo pasa con Ancelotti que no está gestionando bien una plantilla amplia y se le está yendo la cosa de las manos. 

Sea lo que sea, esto no huele bien y si sigue así, no me extrañaría que lo echarán tomando en cuenta que tiene mejor plantilla que el año pasado. Gracias y nos vemos la siguiente.