
El partido que perpetró el Club América el miércoles por la noche en el Hidalgo fue una absoluta calamidad. Si bien en el segundo tiempo logró emparejar el cotejo y conseguir que la portería de Malagón no fuera un tiro al blanco, se vio incapaz el cuadro de André Jardine de tener la pelota, generar opciones claras y de instalarse en campo contrario con cierta comodidad.
El primer lapso del juego fue para que el Pachuca finiquitara, sin exagerar, la serie. Pudo irse al descanso ganando 4-0 sin ningún problema y los palos, Malagón y la falta de puntería de los Imberbes jugadores de los Tuzos, dejaron con opciones a un muerto en vida como el América que estuvo contra la pared por lo menos 30 minutos.
La clave – cosa que me pareció increíble – fue la intensidad, dinámica y ritmo al que jugó el cuadro de Almada. A pesar de haber disputado 3 partidos en menos de una semana los hidalguenses presionaban, no paraban de correr por todo el campo y mordían de dos o hasta tres futbolistas contra el portador de la pelota americanista.
Los azulcremas parecían carrozas, tractores qué no llegaban a las divididas y jugadores retirados qué se vieron necesitados de un tanque de oxígeno porque no podían ante el despliegue de un Pachuca que hizo un primer lapso de nota.
Pero las estrellas son así y en la única que tuvo Diego Valdés para girarse, tocar en profundidad a la banda, poner en carrera a Javairo y meter un centro con ventaja a Henry Martín: gol, 1-1 y van a la vuelta en el Estadio Azteca sin la necesidad de ganar el próximo sábado. Liguilla pura y dura.
Es un hecho que este equipo se mueve al ritmo que marcan Valdés y Henry. Cuando ellos no están bien al América le cuesta mucho generar, llegar con claridad y dominar los partidos. Ahora se les ve fundidos, incómodos y nada inspirados en el terreno de juego. Ni siquiera Fidalgo, que erró un pase de rutina en el gol de los tuzos, parece que se puede poner el equipo a su espalda si estos dos no andan.
La llave está muy abierta. Lo único que necesita el Pachuca es ir a ganar al Azteca por cualquier marcador y es algo que pueden y han demostrado hacer con la mano en la cintura. Visto lo visto el pasado miércoles y los antecedentes recientes y no tanto entre estos dos en la Liguilla, es algo que se puede consumar sin ninguna dificultad.
Para el América esto huele muy mal. No han podido vencer a este rival en los 4 partidos del presente semestre en los que se han medido, vienen con una baja evidente en su fútbol y el Pachuca puede cerrar el crimen perfecto este sábado: dejar a los americanistas con las manos vacías luego de estar alardeando por meses con el doblete, mundial de clubes y autoproclamarse como equipo de época.
Por lo tanto, con todo lo dicho anteriormente, las sensaciones son muy malas, el equipo está claramente a la baja e inclusive a falta de 20 minutos los jugadores americanistas estaban deseando que se terminará el partido firmando el empate y ver como se reagrupan para la vuelta. Esto huele feo, y sin hacer drama, a poco menos que a tragedia. Habrá que estar preparados para todo. Gracias y que Dios los bendiga.
