La estrella Kylian Mbappe ha dejado una tremenda decepción con su actuación en la eliminatoria de semifinales de Champions League frente al Borussia Dortmund. No apareció en ningún momento y dejó huérfano a un equipo que solo pudo generar cosas importantes en la portería alemana cuando tenía la soga al cuello y le quedaban 15 minutos en el reloj. 

Si bien el PSG tuvo la pelota, jugó en campo rival y logró rematar hasta en 30 oportunidades, solo en 5 logró hacerlo entre los tres postes y Mbappe no fue el gran protagonista de esas grandes ocasiones. 

Fue un jugador menor que en muchos momentos se escondió en la banda izquierda, no ganó duelos en el uno contra uno y difícilmente consiguió provocar faltas para su equipo. 

Mbappe es sin duda uno de los mejores jugadores del mundo. Con unas condiciones tremendas capaz de marcar cualquier tipo de gol, ya que atesora condiciones físicas y técnicas únicas en el planeta del fútbol. 

Sin embargo, esas mismas capacidades las tiene que demostrar en partidos como los del martes por la noche. Un día grande de la Copa de Europa, con el club de su ciudad abajo en el marcador y con la necesidad de remontar para llegar a la final. 

Si bien el Dortmund hizo una eliminatoria memorable; cerrando espacios, juntando líneas, con un esfuerzo físico importante para correr detrás del balón, el 7 de París decepcionó porque tiene el talento para sobreponerse a todo ese planteamiento y hacerse notar en el campo. 

Los alemanes son justos finalistas. Manejaron los tiempos de la eliminatoria de manera perfecta, redujeron a la nada a Mbappe y pegaron en los momentos trascendentales del juego. 

Hicieron el gasto en su estadio sacando una ventaja importante y supieron sufrir en la vuelta donde los parisinos, sobre todo ya al final, se les fueron con todo encima y lograron mantener su portería a cero en toda la llave. 

Además, superaron el grupo de la muerte ante el Newcastle, Milán y el propio PSG como líderes del sector, y echaron del torneo a gigantes como el club parisino y al Atlético de Madrid. 

Una lástima lo de Mbappe. Su Champions en estas fases definitorias ha sido muy pobre y aunque fue decisivo ante la Real Sociedad, contra rivales de peso como Barcelona – aunque anotó dos ya al final de penal, otro de rebote y los alemanes tienen historia europea – fue de una pobreza tan pobre que, aunque logre el triplete nacional, su temporada se resumirá en este fracaso de Champions.

Eso es lo que les pasa a los grandes jugadores cuando no aparecen en los días especiales de la temporada, más cuando están en un club que localmente no tiene competencia y que tristemente para Donatello, se le juzgaría en la Champions. Más cuando en muchas ocasiones se señaló que se quedó por querer ganar este torneo en el PSG. Gracias y que Dios los bendiga.