
México no hizo un buen partido ante Panamá. Si, fue certero en momentos críticos del encuentro, pero necesitó a su portero en varias ocasiones, jugó lejos del arco panameño por muchos lapsos de juego y no encontró demasiada conexión de medio campo hacia al frente.
El hecho de que los tres goles hayan caído, dos en contragolpes y uno más en pelota parada, te habla todavía de las carencias en juego asociativo y elaborado que tiene este tricolor al cual le cuesta mucho abrir defensas cerradas, bien organizadas y que juntan líneas en un palmo de terreno.
Al final los panameños son junto con Estados Unidos, el rival que más se le ha indigestado a México en los últimos años. Lograron su cometido y en términos generales superaron a los aztecas en el trámite de 90 minutos.
No sufrieron en varios pasajes, jugaban lejos de su portero y se dieron el lujo – atrevimiento de generar opciones de gol con un fútbol donde priorizaron el buen trato de balón y triangulaciones rápidas.
Todo esto se debe principalmente a que México no está para hacer rotaciones, por más mínimas que sean, porque eso afecta en el entendimiento y solidez colectiva del equipo de Lozano.
El cambio de sistema, de casi todo el frente de ataque y que no hubo tampoco muchos días para trabajar con este once, obviamente terminaron por perjudicar el fútbol del conjunto mexicano.
México debe apelar en estos momentos a la repetición. Jugar con el mismo once cada que pueda independientemente de lo exótico que puede ser darle la oportunidad a algún jugador que la está rompiendo y pueda aspirar a entrar en el selectivo grupo del Jimmy.
Todos imaginamos qué el Chucky, Chaquito y Orbelin serán titulares frente a Estados Unidos, ya que sobre todo el último, es indispensable en esta selección. Es el tercer delantero, cuarto medio y quinto defensor del Tri.
Es un todo terreno sobre el campo y sus dotes técnicos, físicos y su solidaridad en el esfuerzo lo hacen un jugador tremendo. Nada más hay que ver el tercer gol, como se mueve, baja la pelota y define ante la salida del arquero.
A pesar de ser inferior a su rival, también es importante encontrar valor en aquellos equipos que sacan adelante los partidos, e inclusive hacerlo con un margen amplio y en donde hasta lograron que le sobrara media hora al compromiso, como a México frente a Panamá.
La Selección Nacional no hizo un gran juego y tiene muchas cosas por mejorar, pero cumplió con el trámite, lo hizo goleando y dejando actuaciones individuales a destacar; como Ochoa que realizó varias atajadas de mérito, o Quiñones, que a pesar de no jugar en su puesto y en un parado diferente, marcó un gran gol que ayudó a encaminar la victoria. Gracias y que Dios los bendiga.
