Es raro decirlo, pero el Barcelona terminó brindando un buen partido en Nápoles. Si bien el conjunto napolitano anda igual o hasta inclusive peor que el conjunto de Xavi en la presente temporada, siempre es meritorio ir a San Paolo y proponer en el encuentro, tener la pelota y generar la mayoría de ocasiones claras de gol.

El Barcelona, a diferencia de la mayoría de sus encuentros en esta campaña, tuvo la situación bajo control casi todo el compromiso, se jugó a lo planteado por los culés y casi no sufrieron en defensa, salvo los últimos 10-15 minutos tras el empate napolitano.

La salida de balón fue un poco más limpia, hubo mayor fluidez en el medio campo y en el último tercio había claridad para concluir las jugadas. Esto sin duda se debe a Gündoğan. Cuando el ex del City está en el campo los blaugranas mejoran mucho con el balón y su juego de pases, intensidad y movilidad le da más profundidad.

Gündoğan es un futbolista de mucho talento; tiene dinámica, sabe identificar huecos para encontrar espacios y al mismo tiempo siempre es opción de pase. Provoca que el Barcelona no caiga en el descontrol y que los juegos no se vuelvan de ida y de vuelta.

Si bien el Napoli es un rival en un mal estado de forma, con jugadores debajo de su nivel y que colectivamente también anda en épocas de vacas flacas, fue notoria la influencia de Gündoğan en las facetas sobre todo ofensivas del juego. 

Si de algo ha sufrido el Barcelona toda la temporada es que no domina los partidos, sufre en todos ellos sin importar la jerarquía del equipo de enfrente y no había nadie que por sí mismo ayudará a cambiar esta dinámica, ni siquiera el propio Ilkay pudo.

Pero cuando anda bien y el juego del equipo acompaña, es uno de los jugadores más relevantes de la plantilla y de los que más necesita Xavi para tener mayor probabilidad de ganar.

Y el partido del alemán fue buenísimo dejando, siendo muy fino con el balón, tirando desmarques todo el tiempo y logrando rematar a portería en varias ocasiones desplegando físico, interpretación del juego y buena técnica.

El Barca jugó bien. Fue mejor que su rival, no sufrió en grandes tramos y se pudo llevar la victoria. Pero esto fútbol y al final esa falta de talento arriba te castiga muy duro y más en la Liga de Campeones.

El Napoli para la vuelta no parece un gran peligro ya que no tiene muchos trucos en ataque, en defensa es un flan y el mediocampo es demasiado físico, tosco y con pocos jugadores pensantes. Aislando a Oshimen y Kvaratskhelia ya tienes la mitad de la tarea hecha.

Sin duda son favoritos para la vuelta. más, si Gündoğan presenta una versión decente. Pero con este equipo ya no se sabe. A ver si en unas semanas no nos salen con sorpresas. Gracias y que Dios los bendiga.