
Vini Jr no tuvo tan mal partido como en muchos sitios te lo quieren vender. Si bien es verdad que ha comenzado desacertado de cara al gol, es un futbolista insistente, qué nunca se rinde y tiene una gran fe en sus posibilidades.
El brasileño ganó 10 de 15 duelos y puso, por lo menos, tres pelotas para gol qué Joselu no supo aprovechar en el remate final.
Tampoco vamos a tapar el sol con un dedo. Es verdad que hay cosas que tiene que mejorar. Suele salirse con facilidad del partido, caer en las provocaciones del rival y enzarzarse demasiado en discusiones qué le absorben energía.
A partir de ahí, es cuando pierde los duelos, se pelea con el gol y no es decisivo en ninguna fase del juego. Sabemos que empezó lesionado la temporada, con cambio de sistema y sin su mejor socio en el campo como lo fue Karim Benzema.
Pero ahora ha vuelto a jugar pegado a banda izquierda, ya ha tenido varios partidos seguidos para tomar ritmo y se le ha visto más compenetrado con el inglés Jude Bellingham.
Por ello, debe de volver a poner números en la mesa porque con buenas sensaciones, no le va alcanzar para lo colectivo ni para soñar con ciertos premios individuales.
Más en un partido donde el Real Madrid tuvo la pelota, generó las mejores ocasiones y no sufrió en ningún momento en retaguardia con alguna sorpresa del Rayo Vallecano.
Como delantero del Madrid estás en la obligación de anotar, producir y ser relevante en ese aspecto. Por lo que Vini debe de volver a su cauce, entender que las peleas solo lo distraerán de sus objetivos y perjudicarán a su equipo.
No hay de otra. A volver a las bases qué le permitieron ser el de las dos últimas temporadas. Porque la capacidad, la tiene de sobra. Gracias y que Dios los bendiga.
