
Kylian Mbappè no jugará en el Real Madrid. Eso se lo puedo asegurar, sin tener información. Básicamente porque cuando tuvo la oportunidad de hacerlo hace dos años – es decir, que la situación dependía de él al ser jugador libre – no quiso y terminó renovando con el PSG por dos temporadas más una opcional.
Este chico lo único que ha hecho es utilizar al Real Madrid. Manejar la escena a su antojo con el club blanco de por medio para exprimir al cuadro parisino con más suma de dinero y cobrar como si estuviera en Arabia, pero jugando al máximo nivel europeo.
El jugador no tiene la voluntad. Simplemente no quiere y le da igual hacer historia, ganar Champions o que su nombre quede grabado en la mente de todos por lo grande que es dentro del campo, que lo es, nadie está poniendo en duda eso, a pesar de que la idea generalizada es que tiene un tiempo pasando desapercibido a comparación de otros futbolistas.
Él lo que quiere, porque lo demuestra con sus acciones, es ganar la mayor cantidad de dinero posible en este punto de su vida y dejar lo deportivo en segundo plano. A menos que se dispute un mundial.
Completamente lícito. Es su vida y tiene derecho a hacer con ella lo que quiera. Pero que luego no nos vendan que no va al Madrid por presiones, porque es una operación complicada o que lo hace por su país y la ciudad de París.
Es irreal pensar que Mbappe estará toda una temporada en la grada, sin jugar, sin tener minutos ni convocatorias. Si se queda, que creo que es lo que pasará, se sentará con la directiva del PSG, verán la situación y llegarán todos a una conclusión conveniente y benéfica en común. Así de simple.
Ya la prensa se la ha pasado jugando todo el verano a la “semana siguiente” y lo que pasa siempre en la semana siguiente es nada. Claro, utilizan la vieja técnica de según las fuentes. Nunca se equivocan.
Por eso el Real Madrid no se puede obsesionar con este chico. Necesita salir al mercado, buscar un delantero y cubrir esa necesidad imperiosa del referente goleador que tanto necesita tras la salida de Benzema.
Esta pretemporada dejó en claro que los merengues necesitan dos cosas: defender mejor y más contundencia de cara al marco rival. Sin esas cosas, el equipo de Ancelotti estará perdido en los torneos grandes, igual que el año pasado. Es una obviedad. Esperar y fiar todo a Mbappe, es poco menos que negligente. Gracias y que Dios los bendiga.
